La "lista negra" de 2026: los alimentos con más pesticidas, según un estudio

La guía anual del EWG de Estados Unidos reveló que espinacas, frutillas y uvas lideran la “Docena Sucia” con residuos químicos peligrosos.

25 de marzo, 2026 | 20.44

La última "Guía del comprador sobre pesticidas en productos agrícolas" de 2026, publicada por el Grupo de Trabajo Ambiental (EWG), encendió las alarmas al revelar que algunas frutas y verduras populares presentan niveles preocupantes de residuos de pesticidas. Entre los más contaminados se destacan las espinacas, las fresas y las uvas, productos muy consumidos, especialmente por niños.

El informe anual del EWG, que examina datos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), identificó a 12 frutas y verduras como la "Docena Sucia", por contener la mayor carga de pesticidas. Además de las espinacas, lideran la lista el durazno, nectarinas, cerezas, manzanas, moras, peras, papas y arándanos. En promedio, las espinacas contenían cuatro o más tipos de pesticidas distintos, mientras que la mayoría de los otros productos agrícolas analizados también presentaron múltiples residuos químicos, con excepción de las papas, que promediaron dos.

Estas mezclas de pesticidas generan preocupación entre expertos en salud, ya que la exposición combinada puede acumularse y elevar riesgos para el organismo. El EWG estudió 54.344 muestras de 47 frutas y verduras, y aunque antes de los análisis las frutas y verduras fueron peladas y lavadas para simular la preparación doméstica, se detectaron rastros de 264 pesticidas en total. De ellos, 203 correspondieron a los productos incluidos en la "Docena Sucia".

Numerosos estudios relacionan la exposición a pesticidas con problemas de salud graves, como partos prematuros, malformaciones congénitas, abortos espontáneos y daño genético. También se asocian con menor concentración de espermatozoides, enfermedades cardíacas, cáncer y trastornos hormonales. La Academia Estadounidense de Pediatría advirtió que los niños son especialmente vulnerables a estos contaminantes desde el útero, con riesgos que incluyen defectos de nacimiento y problemas de aprendizaje.

Por otra parte, la Alianza para la Alimentación y la Agricultura, que representa a productores orgánicos y convencionales, cuestiona el informe del EWG y señala que la presencia de residuos no implica automáticamente un peligro para la salud Según esta entidad, los agricultores cumplen con estrictas regulaciones para garantizar frutas y verduras seguras, y la Agencia de Protección Ambiental establece límites con márgenes de seguridad para proteger especialmente a niños y lactantes.

La novedad del último informe

Una novedad preocupante del informe 2026 es que más del 60 % de las muestras de la "Docena Sucia" contenían pesticidas clasificados como sustancias químicas "eternas" o PFAS, conocidas por su persistencia ambiental y riesgos para la salud. Estas sustancias, que pueden tardar décadas en degradarse, están vinculadas por la Agencia de Protección Ambiental de EE.UU. a enfermedades como cáncer, obesidad, daños hepáticos y alteraciones inmunológicas.

Espinacas, frutillas y uvas encabezan la lista de alimentos más contaminados.

Bernadette Del Chiaro, vicepresidenta del EWG en California, explicó: “Lamentablemente, no existe forma de contener el daño”. Añadió que “no podemos limitarnos a dañar las esporas de moho o los insectos presentes en un melocotón sin correr el riesgo potencial de dañar también al niño pequeño que se come ese melocotón”. Según ella, rociar intencionalmente estas sustancias químicas eternas sobre los alimentos es un hecho alarmante.

Desde la industria de plaguicidas, CropLife America calificó la campaña del EWG como una “campaña anual de alarmismo” que genera desconfianza en el sistema alimentario y destacó que más del 99 % de los productos analizados están por debajo de los límites de seguridad establecidos por la Agencia de Protección Ambiental.

Para quienes buscan minimizar la exposición a pesticidas, el EWG también elaboró la lista de los “Quince Limpios” o productos con menos residuos detectables. Este año, casi el 60 % de estas muestras no contenían pesticidas detectables. Entre ellos se encuentran la piña, el maíz dulce, los aguacates, la papaya, cebollas, guisantes dulces congelados, espárragos, repollo, coliflor, sandía, mangos, plátanos, zanahorias, champiñones y kiwi.

Varun Subramaniam, analista científico del EWG, recomendó consumir una amplia variedad de frutas y verduras y optar con más frecuencia por los productos de la lista de los "Quince Limpios" o por versiones orgánicas de los más contaminados para reducir la ingesta de pesticidas. También destacó que “el consumo de alimentos orgánicos puede reducir los niveles de pesticidas en el organismo humano”.

Los niños son especialmente vulnerables a la exposición a pesticidas.

Además, señaló que “a menudo, también es posible encontrar opciones orgánicas en la sección de congelados”. En caso de no conseguir versiones orgánicas, remarcó la importancia del lavado, que siempre es mejor que no lavar nada, sobre todo en productos como las moras.

¿Cómo lavarlos correctamente?

Las recomendaciones oficiales para el lavado incluyen lavar y pelar los alimentos para evitar que bacterias o suciedad contaminen la fruta o verdura al cortarla. Se sugiere usar un cepillo limpio para productos firmes y lavar suavemente los más delicados con agua tibia y de baja presión. No se aconseja usar jabón ni productos especiales, ya que los alimentos pueden absorber estas sustancias químicas.

En el caso de las verduras de hoja verde, como la lechuga o el repollo, se recomienda retirar las hojas exteriores y lavar cuidadosamente cada hoja sin aplicar demasiada presión para evitar dañarlas. Solo las hojas etiquetadas como “triple lavado” no necesitan lavado adicional según la FDA.