El nuevo medicamento experimental que reduce hasta un 60% el colesterol "malo"

Se trata de una pastilla que logró disminuir la grasa en sangre vinculada al riesgo cardíaco. Además, facilitaría el acceso a un tratamiento limitado por razones económicas.

23 de marzo, 2026 | 20.59

Los niveles altos de colesterol aumentan el riesgo de sufrir un infarto de miocardio o un accidente cerebrovascular (ACV). En el caso de Argentina, cerca del 40% de los adultos tiene colesterol total elevado, lo que equivale a un cuarto de la población. Según datos de un estudio realizado por especialistas del Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y publicado en septiembre de 2025.

En este contexto, un medicamento experimental logró reducir el colesterol LDL ("malo") en cerca de un 60%, según un ensayo clínico internacional dirigido por el Centro Médico UT Southwestern. Este resultado iguala la eficacia de las terapias inyectables "más avanzadas".

El avance representa una alternativa accesible y sencilla para quienes enfrentan barreras con los tratamientos actuales y marca un hito en la prevención cardiovascular oral.

El medicamento que reduce el colesterol "malo"

La enlicitide es una pastilla experimental que actúa sobre la proteína PCSK9 para disminuir de forma eficaz el colesterol conocido como "malo". Para el estudio reciente, se reclutó a 2909 pacientes con aterosclerosis o riesgo de enfermedad cardiovascular.

Los primeros resultados evidenciaron que el medicamento permitió alcanzar una reducción significativa del colesterol en la mayoría de los participantes, manteniendo los resultados durante el año. Con este nuevo tratamiento oral, se demostró en la fase tres una disminución del 60% en los niveles de colesterol LDL, de acuerdo al Centro Médico UT Southwestern.

De esta manera, el fármaco podría facilitar el acceso al tratamiento para millones de personas, para quienes las terapias actuales no son accesibles o efectivas. Además, se observaron mejoras en marcadores adicionales como la apolipoproteína B y la lipoproteína(a).

Qué es el colesterol LDL

El colesterol LDL, conocido popularmente como el "malo", fue identificado durante décadas como un componente central en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares. Los niveles elevados de LDL están directamente asociados a la formación de placas en las arterias, fenómenos que incrementan el riesgo de infarto de miocardio o un ACV isquémico. Esta relación causal ha sido documentada en numerosos estudios epidemiológicos y ensayos clínicos internacionales.

Uno de los hitos fundamentales en la comprensión del metabolismo lipídico fue el descubrimiento del receptor LDL en las células hepáticas, por parte de Michael Brown y Joseph Goldstein en el Centro Médico UT Southwestern, avance que les valió el Premio Nobel de Medicina en 1985. Este descubrimiento permitió el desarrollo de las estatinas, unos fármacos orales que forman parte del tratamiento para la reducción del LDL en la población en general y en pacientes de alto riesgo.

¿Cuáles son las ventajas de los medicamentos orales?

Si bien los inhibidores de PCSK9 inyectables lograron mostrar resultados robustos en la reducción del colesterol LDL y en la prevención secundaria de eventos cardiovasculares, su uso masivo se ve limitado por el alto costo, la necesidad de administración subcutánea periódica y las barreras administrativas en los sistemas de salud, según cada país.

Entonces, estos factores restringen el acceso en países con menos recursos o en pacientes que presentan dificultades para recibir estas inyecciones de manera regular. Con el avance de la enlicitide, una molécula oral que actúa sobre el mismo objetivo terapéutico, se abre camino a un cambio de paradigma. De acuerdo a los especialistas, la administración diaria por vía oral podría incrementar la adherencia al tratamiento, facilitar el seguimiento médico y reducir costos logísticos.

Los resultados

Los ensayos clínicos mostraron que la mayoría de los participantes que ya recibía estatinas mantenía un valor medio de colesterol LDL de 96 mg/dl, una cifra superior a los objetivos recomendados de 70 mg/dl para personas de alto riesgo o 55 mg/dl para quienes sufrieron eventos cardiovasculares previos.

Luego de 24 semanas de tratamiento con el nuevo medicamento, una proporción significativa de pacientes logró alcanzar los parámetros del LDL que son avalados por las guías internacionales, lo que supera las limitaciones de acceso y comodidad vinculadas a las terapias inyectables.