En pleno conflicto de Medio Oriente, las sandías se volvieron un símbolo de la lucha de Palestina por su independencia. Lejos de estar asociadas simplemente al uso gastronómico, la fruta aparece en las protestas y su importancia política radica en sus colores.
Qué significa la sandía para Palestina: por qué es un símbolo
La importancia de la sandía en Palestina está asociada a los colores de la fruta y la historia de prohibición en el país. La sandía tiene cáscara verde y blanca, pulpa roja y las semillas negras, exactamente los mismos colores de la bandera palestina, pero además fue utilizada en la década de los '80 para evadir la censura.
"No nos permitían pintar con rojo, verde, negro y blanco. La bandera palestina estaba prohibida, y los colores de la bandera también", explicó el artista palestino Suleiman Mansour a DW sobre el contexto político social de 1980.
En concreto, según contó, la idea de utilizar la sandía para reemplazar la bandera provino de un soldado israelí. El oficial acudió a la galería de Mansour en Ramala, donde había varios artistas. "Intentó convencernos de que no hiciéramos arte político. '¿Por qué no pintan flores, flores bonitas, o un desnudo? Incluso les compraré alguna obra', nos dijo", recordó el artista.
Alguien le preguntó que pasaría si pintaba una flor con esos colores. El oficial israelí respondió que también sería confiscado. "Incluso si pinta una sandía, sería complicado", señaló.
Décadas después, la sandía es el símbolo de Palestina
En la actualidad manifestantes y personas que apoyan la causa de Palestina utilizan a la sandía como un símbolo político. El conflicto armado que se desató el 7 de octubre de 2023 con la invasión israelí de la Franja de Gaza, como resultado del ataque terrorista de Hamás contra Israel, llevó a que las imágenes de la sandía recorran las redes sociales.
Incluso, muchos usuarios utilizan la sandía para evitar que sus comentarios políticos sean censurados o eliminados de redes sociales. Además, el arte con este símbolo se utilizó para recaudar dinero como la obra de Khaled Hourani, quien pinta sandías de forma recurrente y subastó una de sus obras para beneficiar a una fundación con sede en el Reino Unido que apoya a Palestina en el sector de la salud.
