La caminata del granjero, conocida en inglés como farmer’s walk, es un ejercicio funcional que consiste en caminar una determinada distancia sosteniendo peso en cada mano. Puede hacerse con mancuernas, pesas rusas, bidones o cualquier objeto que genere carga, siempre que el peso sea equilibrado.
Aunque su nombre remite a tareas rurales, hoy forma parte de rutinas de entrenamiento moderno por su efectividad y simplicidad. El movimiento es básico, pero exige coordinación, fuerza y control corporal.
A diferencia de otros ejercicios aislados, la caminata del granjero activa grandes grupos musculares al mismo tiempo. Trabaja brazos, hombros y espalda, pero también compromete el core, los glúteos y las piernas, que deben estabilizar el cuerpo durante el desplazamiento.
Además, al cargar peso mientras se camina, el cuerpo debe corregir constantemente la postura y el eje, lo que mejora el equilibrio y la estabilidad general. Por eso es muy valorado tanto en entrenamientos deportivos como en rutinas orientadas a la salud.
Cómo hacer la caminata del granjero
Para quienes recién comienzan, la recomendación es usar un peso moderado y priorizar la técnica: espalda recta, hombros relajados, abdomen activado y pasos firmes. Se puede empezar con trayectos cortos y aumentar progresivamente la distancia o la carga.
Como en cualquier ejercicio, es importante escuchar al cuerpo y evitar movimientos bruscos. Bien ejecutada, la caminata del granjero es segura, adaptable y apta para distintos niveles de entrenamiento.
Uno de los mayores atractivos de la caminata del granjero es su transferencia directa a la vida cotidiana. Levantar bolsas, cargar objetos pesados o mantener una buena postura al caminar son acciones que este ejercicio entrena de manera directa.
Por qué se volvió tendencia
En un contexto donde muchas personas buscan rutinas simples, efectivas y sin necesidad de equipamiento sofisticado, la caminata del granjero gana protagonismo. Es rápida, se adapta a distintos espacios y ofrece beneficios visibles en poco tiempo. Por eso, cada vez más entrenadores la incorporan como parte central de programas de fuerza, acondicionamiento físico y prevención de lesiones.
