Un equipo del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) en España eliminó por completo el cáncer de páncreas en ratones al usar una terapia combinada de tres fármacos. Los resultados fueron presentados el último martes en Madrid por el doctor Mariano Barbacid, líder de la investigación, junto con otros colegas.
El cáncer de páncreas es el tumor más agresivo y de los que registra una mayor mortalidad; entre un 8% y 10% de los pacientes sobrevive a cinco años del diagnóstico. En la Argentina se registran 5000 casos al año y en la mayoría se detecta tarde.
Según el estudio publicado en la revista estadounidense Proceedings of the National Academy of Sciences, la combinación de fármacos evita la aparición de resistencias y no tiene efectos secundarios; además, tiene una durabilidad de 200 días. De la presentación también participaron la investigadora Carmen Guerra, a la presidenta de la Fundación CRIS contra el cáncer, Lola Manterola, y la soprano y paciente de cáncer de páncreas, Cristina Domínguez.
"Desde 1981, cuando todavía no se conocían las bases moleculares del cáncer se ha avanzado mucho", explicó Barbacid. "En el caso del páncreas, lo conocemos muy bien, pero todavía no podemos hacer nada más allá de la quimioterapia actual", aseguró.
La mutación del cáncer de páncreas
Según informaron los especialistas, la mutación que inicia el cáncer de páncreas es el oncogén KRAS y, aunque ya existen fármacos que bloquean la acción de KRAS, su eficacia es limitada porque, al cabo de unos meses, el tumor se vuelve resistente al tratamiento.
Sin embargo, frente a las monoterapias que inhiben KRAS, la estrategia del grupo de Barbacid consistió en atacar tres puntos claves de los mecanismos del tumor: las proteínas KRAS, EGFR y STAT3, que actúan como motores de crecimiento del cáncer y que además causan las resistencia.
Cómo fue el tratamiento en ratones
El resultado favorable se logró a partir de la triple terapia probada en 18 ratones a los que se les implantó las células cancerígenas de seis pacientes y 200 días después de finalizar el tratamiento. Del total, seguían vivos 16 roedores, libres de la enfermedad y sin efectos secundarios.
La investigación comenzó en 2019; desde entonces se logró un importante avance, pero "con varios peros", entre ellos, que "solo la mitad de los tumores respondieron, que eran relativamente pequeños para lo que puede aguantar un ratón y cuando los tumores superaban los 100 m3 ninguno respondió", recordó el investigador.
Desde ahora, la "hoja de ruta" será continuar con la investigación para mejorar la terapia y ampliarla a otros modelos de ratón con otras alteraciones genéticas, estudiar las metástasis derivadas de estos tumores para identificar con precisión los pacientes que podrían beneficiarse de la nueva estrategia terapéutica, y analizar "con detalle" su efecto en el microambiente tumoral.
Por otro lado, se prevé que el inhibidor de KRAS, RMC-6236, obtenga aprobación para ciertas indicaciones en 2027. En cuanto a los degradadores de STAT3, hasta ahora no existe ninguno aprobado, aunque ya se están probando en leucemia mieloide aguda. La autorización en otros tipos de tumores podría facilitar su uso en combinaciones terapéuticas como la presentada este martes en España.
