Alerta sanitaria: detectan en Uruguay un hongo que se transmite de gatos a humanos

Un nuevo brote de infecciones cutáneas en Maldonado y Rocha alerta sobre la transmisión zoonótica de este hongo brasileño.

01 de marzo, 2026 | 14.53

En febrero, las autoridades sanitarias de Uruguay confirmaron el primer brote local del hongo Sporothrix brasiliensis, un agente infeccioso de origen brasileño que se transmite principalmente de gatos a humanos. La detección ocurrió en los departamentos de Maldonado y Rocha, despertando preocupación por su posible expansión en el país.

El caso inicial involucró a una mujer que adoptó un gato cachorro en el sur de Brasil y, tras cruzar la frontera, notó que el animal presentaba úlceras en el hocico y las orejas. La mascota contagió a su dueña y a sus dos hijos, quienes desarrollaron lesiones cutáneas similares, mientras que otros dos gatos del hogar también resultaron infectados. El diagnóstico se confirmó mediante pruebas moleculares realizadas en el Instituto Nacional de Higiene, lo que motivó la inmediata notificación al Ministerio de Salud Pública y la Comisión de Zoonosis.

Este hongo, identificado en Brasil en la década de 1990, difiere del clásico Sporothrix schenckii, conocido como la “enfermedad del jardinero”, que se transmite por contacto con plantas o materiales contaminados. En cambio, Sporothrix brasiliensis se contagia principalmente a través de gatos infectados, especialmente los que viven en la calle, y representa un cambio importante en el perfil epidemiológico de la esporotricosis en Uruguay.

Hasta hace poco, los casos en el país estaban vinculados a personas expuestas a materiales vegetales, como trabajadores rurales o horticultores. Ahora, el foco está en la transmisión zoonótica, que afecta con mayor gravedad a menores de dos años y adultos mayores. La infección se contagia mediante secreciones, estornudos o arañazos de gatos infectados, manifestándose en humanos con protuberancias rojizas que evolucionan a úlceras persistentes si no se tratan.

Las autoridades sanitarias detectaron varios casos en distintas zonas de Uruguay, lo que indica que el hongo circulaba antes del brote detectado. El control de gatos callejeros, que actúan como reservorios silenciosos, representa un desafío para la salud pública, especialmente porque la infección puede complicarse y afectar órganos internos en casos graves.

El diagnóstico requiere cultivos y pruebas de laboratorio especializadas, ya que Sporothrix brasiliensis es un hongo dimórfico que cambia su forma según la temperatura, lo que facilita su identificación. El tratamiento con antifúngicos como itraconazol o anfotericina B es efectivo, pero debe iniciarse temprano para evitar complicaciones y reducir la transmisión secundaria.

En el brote familiar analizado, los humanos respondieron bien al tratamiento, aunque entre los tres gatos afectados uno se recuperó, otro fue sacrificado y el tercero falleció debido a la detección tardía. “En los gatos callejeros es muy difícil el control, incluso hay quienes se acercan a alimentarlos y habría que tener cuidado”, advirtió Cabeza, especialista en la materia.

La situación en Uruguay

El último censo reveló que el 8% de los hogares uruguayos tiene gatos, pero esta cifra no contempla a los animales en situación de calle, que pueden ser vectores silenciosos de la enfermedad. El contacto frecuente entre personas y gatos sin dueño, sumado a la falta de respuestas en asentamientos urbanos, complica la contención de la infección.

Si ves a tu gato con úlceras, llevalo al veterinario urgente.

Ante esta situación, investigadores de la Universidad de la República alertaron al Ministerio de Salud Pública y a la Comisión de Zoonosis para reforzar la vigilancia epidemiológica. Además, preparan la publicación de un estudio en una revista científica internacional, subrayando la importancia de la detección y la cooperación transfronteriza para controlar la enfermedad.

La detección temprana y el tratamiento adecuado, junto con la educación sobre las vías de transmisión y medidas preventivas, son claves para evitar nuevos contagios. También se destaca la necesidad de fortalecer los controles sanitarios en el contexto de creciente movilidad de mascotas entre países.

Implica un hecho epidemiológico relevante”, afirmó Cabeza, señalando que la circulación de Sporothrix brasiliensis en Uruguay obliga a repensar las estrategias de vigilancia y a fortalecer la colaboración entre veterinarios, médicos y autoridades sanitarias. El desafío incluye identificar casos a tiempo, aplicar tratamientos efectivos y concientizar a la población sobre los riesgos, especialmente al interactuar con gatos callejeros o enfermos.