El brote de hantavirus detectado a bordo del crucero MV Hondius generó preocupación internacional tras la confirmación de la presencia de una cepa poco habitual, a la que identificaron como Andes. La Organización Mundial de la Salud (OMS) emitió un comunicado en el que precisó el alcance del virus en la embarcación que navega por el Atlántico y llevó tranquilidad al señalar que el riesgo para la población general es bajo.
Hasta el momento son ocho los casos vinculados al crucero, tres confirmados por laboratorio y cinco sospechosos, además de tres personas fallecidas desde el inicio del viaje, que partió desde Argentina hace aproximadamente un mes.
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El comunicado de la Organización Mundial de la Salud
A través de un comunicado, la OMS confirmó que el tipo de virus identificado corresponde al Andes, una variante poco frecuente que, a diferencia de otras, puede transmitirse entre personas en condiciones de contacto estrecho y prolongado.
El organismo detalló que trabaja bajo el marco del Reglamento Sanitario Internacional, en conjunto con distintos países, para garantizar el rastreo de los contactos y evitar una eventual propagación del virus. En esa línea, informó que ya se realiza el seguimiento de los pasajeros que permanecen a bordo y de quienes desembarcaron en los diferentes destinos.
La OMS además subrayó la cooperación internacional en el manejo del brote, con la participación de instituciones de Sudáfrica, Suiza, Argentina y Senegal, entre otras. El director general del organismo, Tedros Adhanom Ghebreyesus, insistió en que “el riesgo general para la salud pública sigue siendo bajo”, aunque remarcó la importancia de sostener las tareas de monitoreo y control.
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El debate por el destino del crucero
El brote en el crucero requirió la evacuación de algunos pasajeros que presentaban síntomas. Dos de los casos confirmados fueron trasladados a Sudáfrica, donde se detectó la cepa andina, mientras que otras tres personas, un británico, un neerlandés y una alemana, fueron derivadas a los Países Bajos para recibir atención médica.
Actualmente, unas 150 personas continúan a bordo del MV Hondius, que permanece anclado cerca de Cabo Verde con estrictas medidas sanitarias. El plan es que el barco continúe hacia las Islas Canarias para permitir el desembarco controlado de los pasajeros. Sin embargo, la decisión abrió un conflicto político en España.
Mientras el gobierno avaló la operación, el presidente de Canarias Fernando Clavijo manifestó su rechazo y reclamó mayor información antes de autorizar el arribo. La empresa Oceanwide Expeditions sostuvo que las islas representan la opción más cercana y con la capacidad sanitaria adecuada para la asistencia de los pasajeros.
De concretarse el desembarco, las autoridades sanitarias españolas señalaron que se aplicarán protocolos estrictos, con controles médicos y circuitos aislados para minimizar cualquier riesgo.
