Evitá plantar este árbol "prohibido" cerca de tu casa: es un "imán" para las ratas

Existe una especie de árbol que es popular por su sombra y rápido crecimiento, pero sus frutos pueden convertirse en un imán para roedores e insectos.

23 de abril, 2026 | 16.17

El Morus alba, conocido comúnmente como morera, es una especie muy apreciada para jardines y veredas por su sombra abundante y su rápido crecimiento. Sin embargo, aunque parece una opción ideal para espacios verdes, su presencia puede traer consecuencias indeseadas si no se la ubica correctamente.

El principal problema radica en sus frutos: las moras que caen al suelo y comienzan a fermentar emiten un aroma dulce que resulta irresistible para las ratas y otros roedores. Si estos frutos no se recolectan con frecuencia, terminan acumulándose y se transforman en una fuente constante de alimento para estos animales.

Además de atraer ratas, la descomposición de las moras genera un ambiente húmedo alrededor del árbol que favorece la proliferación de insectos. Esta combinación puede derivar en la presencia de diversas plagas que afectan el entorno inmediato.

Por eso, aunque la morera no es una mala elección en sí misma, se aconseja no plantarla cerca de viviendas o en espacios pequeños donde mantener la limpieza constante sea difícil. De esta manera, se puede disfrutar de su sombra sin sufrir las molestias que generan los roedores y los insectos.

Los árboles también se estresan en la ciudad, según un estudio científico

Un nuevo estudio científico reveló que los árboles que crecen en entornos urbanos se enferman más y sufren una gran alteración en sus comunidades de microbios que los componen. De acuerdo con los resultados de este sorprendente estudio, los árboles también se estresan con la ciudad y eso trae importantes consecuencias negativas.

Los humanos no son los únicos que sufren el estrés urbano. Esta investigación, realizada por el laboratorio Bhatnagar de la Universidad de Boston, detectó que los árboles de las grandes ciudades pierden hongos aliados esenciales para su salud, mientras que aumentan bacterias asociadas a enfermedades y emisiones contaminantes.

Este hallazgo preocupa a los especialistas, ya que, como consecuencia, estos cambios impactan en la calidad ambiental de las ciudades. El estudio detectó una disminución significativa de los hongos ectomicorrícicos que fortalecen las raíces, mejoran la absorción de agua y nutrientes y actúan como una defensa natural frente a enfermedades.

Según el estudio, en su lugar aparecen bacterias oportunistas, algunas capaces de emitir óxido nitroso, un gas con un poder de calentamiento global 300 veces mayor que el dióxido de carbono. Así, se demostró que a diferencia de los árboles de los bosques, los árboles urbanos tienen una menor diversidad fúngica y mayor presencia de microorganismos patógenos.