La crisis económica que produjo Javier Milei y su gobierno afectó a todos los sectores productivos del país y uno que está pasando un momento delicado es el lácteo. En ese contexto, una importante empresa debe tres meses de sueldos y corre riesgo de cierre.
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Se trata de Sudamericana Lácteos, que tiene su planta en la localidad santafesina de Díaz, en el departamento de San Jerónimo, y que además mantiene una importante deuda con los tamberos locales.
La firma tiene 80 trabajadores que sufren las consecuencias de este delicado momento que afecta a sus familias y a la economía local. "Para un pueblo de 2.000 habitantes es sumamente importante. Golpea muy de lleno en la economía del día a día del pueblo”, remarcó el intendente Juan José González al medio LT9.
En esa línea comentó que se reunieron con los dueños de la planta, que son de Villa María, Córdoba, y allí le admitieron los problemas que tuvieron en la transición de la compra con los propietarios anteriores.
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Según los nuevos propietarios de la empresa, este movimiento es el causante de que no hayan podido pagar los sueldos de los últimos meses y tampoco a los tamberos por la materia prima.
La posibilidad del cierre de Sudamericana Lácteos
En ese contexto, comentó que está la posibilidad de armar una cooperativa. Esto sería a partir de la figura jurídica que tiene la provincia de Santa Fe, que es la Recuperación de Empresa.
"Esa figura jurídica lleva al armado de una cooperativa para que lo tomen los empleados y sigan trabajando. En esa charla con el titular de la empresa, él está dispuesto a poner en manos de los empleados la fábrica para que siga trabajando", sumó González.
Además, recalcó que "es una decisión de la gente y de los empleados" y que están en esa instancia de diálogo. Por último, calificó el momento que vive la comuna como muy "oscuro".
Esto no es algo aislado; varias empresas lácteas viven una situación similar. Verónica, también en Santa Fe, tiene frenada la producción en sus tres plantas y mantiene deudas con más de 700 trabajadores. Además, no cuenta con la materia prima para seguir produciendo.
La Suipachense, por su lado, presentó la quiebra por salarios impagos, deudas millonarias y cheques rechazados por $ 8.500 millones. Camino similar transita Sancor, que supo ser una de las empresas más grandes del sector y hoy está cerca de desaparecer.
