A una semana de que se anuncie el fin de la ofensiva del ICE contra los inmigrantes en Minnesota, el Gobierno de Donald Trump le dio aún más poder a los agentes migratorios y los habilitó a detener a personas en la calle. Ahora podrán arrestar a aquellos refugiados legales que no tengan "residencia permanente" luego de un año de su ingreso al país.
"Cuando un refugiado es admitido en Estados Unidos, la admisión es condicional y está sujeta a una revisión obligatoria después de un año", señala un memorando del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) trascendido este jueves, en el que se agrega que los refugiados detenidos pueden permanecer bajo custodia "durante la duración del proceso de inspección y examen".
Esta decisión, que fue emitida por el director de Servicios de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos, Joseph Edlow, y el director interino de ICE, Todd Lyons, revoca la política gubernamental previa respecto a los refugiados, según la cadena CNN.
Hasta este momento, los refugiados que eran detenidos por el ICE debían ser liberados en un plazo de 48 horas, ya que no tener la residencia permanente no era motivo de detención ni deportación. Sin embargo, esta política ahora fue modificada y desde la Casa Blanca aseguran que se debe a motivos de "seguridad pública y nacional".
"Se creó una población de refugiados condicionales que no habían sido reevaluados por completo, con riesgos asociados para la seguridad pública y nacional", plantea el documento del DHS. Y agregó que las nuevas detenciones e inspecciones que podrán realizar los agentes "garantiza que los refugiados sean reevaluados después de un año".
Este memorando judicial del Gobierno de Trump forma parte de un caso federal en el Estado de Minnesota, donde el ICE asesinó a tiros a dos ciudadanos estadounidenses en lo que va del 2026.
Un avance en la escalada inmigratoria
La nueva disposición se conoce después de que el denominado "Zar de la frontera" de la Casa Blanca, Tom Homan, dé un anuncio con el que se puso un supuesto fin a la ofensiva inmigratoria. "Propuse, y el presidente Donald Trump aceptó, que esta operación de aumento de agentes concluya", dijo Homan tras semanas de razzias, detenciones, protestas y dos muertes a manos del ICE.
A fines de enero, Trump envió al funcionario a Minneapolis, una de las ciudades más pobladas de Minnesota, y que fue el epicentro de las protestas contra las detenciones ilegales y el amedrentamiento de los efectivos del ICE. Aquella decisión, que llegó luego de que fuera asesinado a quemarropa un enfermero, tenía el objetivo de intentar pacificar la zona.
Como dije en mi primera conferencia de prensa hace un par de semanas, el presidente Trump no me envió aquí porque la operación se estuviera ejecutando a la perfección. Vine aquí para identificar problemas e implementar soluciones para mejorar la ejecución de nuestra misión", señaló.
