El líder campesino latino más importante que tuvo Estados Unidos, César Chávez, fue denunciado de abusar sexualmente de niñas y mujeres durante décadas. Una investigación de años del diario The New York Times reveló las acusaciones de sus víctimas, entre ellas, la dirigente con la que construyó el mayor sindicato de trabajadores rurales norteamericano, la United Farm Workers (UFW), Dolores Huerta, quien publicó una carta devastadora en sus redes contando dos casos de abuso.
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En un artículo publicado esta semana, The New York Times dio a conocer el relato de mujeres que cuando eran menores de edad fueron violadas por Chávez, el sindicalista que lideró el mayor gremio campesino en Estados Unidos desde la década del 60 hasta su muerte en 1993.
Según los testimonios, sus propias víctimas señalan que Chávez captaba a niñas desde edades muy tempranas, entre los 8 y 9 años, a través de mecanismos de manipulación. Contaron que la mayor parte de los abusos se produjeron en un complejo sindical ubicado en las montañas de Tehachapi, 160 kilómetros al norte de Los Ángeles, donde el dirigente vivió y trabajó durante casi 30 años.
Una de las denunciantes, Debra Rojas contó que fue violada a los 15 años en un hotel de California, donde el sindicalista la llevó mientras participaba de una marcha de varias semanas en defensa de los derechos de los campesinos. "Yo le tenía cariño", agregó Rojas al diario estadounidense y luego añadió: "Hizo muy bien su labor de manipulación".
La mujer había relatado estos hechos en una publicación en sus redes sociales hace más de una década, aunque luego la eliminó a los pocos días. Tuvieron que pasar años para que un medio nacional retomara su historia.
Otra denunciante, Ana Murguia, sostuvo que los abusos comenzaron cuando tenía 13 años y se extendieron durante cuatro años, entre 1972 y 1977. Vivió junto a otras familias en el mismo complejo sindical donde residía Chávez. Su padre llegó a ser incluso un asesor cercano del gremialista denunciado.
El caso de su compañera de lucha
Una de las denuncias con mayor impacto fue la de Huerta, su mayor aliada y compañera de lucha por los derechos de los trabajadores agrícolas durante la mitad del siglo XX. Al trascender la investigación del periódico estadounidense, la dirigente que lideró huelgas y marchas en protesta de las condiciones laborales de trabajadores latinos, publicó un fuerte texto contra Chávez en sus redes sociales.
"Siendo una joven madre en la década de 1960, tuve dos encuentros sexuales con César. La primera vez fui manipulada y presionada para tener relaciones sexuales con él, y no sentí que pudiera negarme porque era alguien a quien admiraba, mi jefe y el líder del movimiento al que ya había dedicado años de mi vida", escribió Huerta, y siguió: "La segunda vez fui forzada, contra mi voluntad, en un entorno donde me sentí atrapada".
"Ambos encuentros sexuales con César resultaron en embarazos. Decidí mantener mis embarazos en secreto y, después del nacimiento de los niños, me encargué de que fueran criados por otras familias que pudieran brindarles una vida estable", agregó.
En su carta, Huerta afirmó que vivió con ese "secreto" durante años porque creía que exponer el caso "dañaría al movimiento de campesinos" por el cual luchó durante sus 96 años de vida. "Nunca me he identificado como una víctima, pero ahora entiendo que soy una sobreviviente de violencia, de abuso sexual, de hombres manipuladores que me veían a mí ya otras mujeres como propiedad y objetos de control", apuntó.
Y añadió: "Estoy compartiendo mi historia porque The New York Times ha indicado que no fui la única, había otras. Más mujeres están alzando su voz, compartiendo que fueron abusadas sexualmente y agredidas por César cuando eran niñas y adolescentes".
