La derrota de Sebastián Báez en la primera ronda del ATP 500 de Río de Janeiro dejó una mala noticia para el tenis argentino. El campeón defensor fue eliminado de manera sorpresiva y no solo perdió la chance de revalidar su título, sino que además sufrirá una caída abrupta en el ranking mundial, un escenario impensado tras un buen arranque del 2026.
Báez no logró hacer pie en su estreno en Río. En un torneo que había conquistado en las temporadas 2024 y 2025, el argentino cayó ante el lucky loser (perdedor afortunado) Jaime Faria por 7-5 y 6-1, en un partido que lo mostró incómodo desde el arranque. Si bien consiguió recuperar dos quiebres en el primer set, el portugués fue más sólido en los momentos decisivos y logró un tercer break que terminó inclinando la balanza. Con esa ventaja, Faria jugó suelto en la segunda manga y trasladó toda la presión a Báez, que nunca pudo reaccionar.
Un golpe fuerte al ranking mundial para Seba Báez en el tenis
Las consecuencias deportivas fueron inmediatas. Al no poder defender los 500 puntos obtenidos el año pasado, Báez caerá al menos 19 posiciones en el ranking ATP y saldrá del top 50 por primera vez en dos años y medio. En la próxima actualización aparecerá alrededor del puesto 51, aunque el descenso podría ser mayor si otros jugadores consiguen buenos resultados en los torneos de la semana. Un escenario inesperado para una de las principales referencias del tenis argentino actual.
Un inicio de temporada que invitaba al optimismo
El traspié en Brasil contrasta con el buen comienzo de año que había tenido el tenista de Billinghurst. En 2026 alcanzó la final del ATP 250 de Auckland sobre cancha dura, tuvo una actuación sólida en el Australian Open, donde cayó en segunda ronda ante Luciano Darderi, y llegó hasta semifinales en el Argentina Open. Con un balance de 10 triunfos y 4 derrotas en la temporada, Báez mostraba un nivel en crecimiento, incluso sin títulos. Sin embargo, en Río no logró trasladar esas sensaciones positivas al juego.
Santiago de Chile, otra prueba exigente
El panorama se presenta aún más complejo de cara al próximo compromiso. La semana entrante disputará el ATP 250 de Santiago de Chile, donde deberá defender 165 puntos correspondientes a la final que perdió ante Laslo Djere. Si no logra repetir ese rendimiento, el argentino podría salir incluso del Top 60, una situación poco habitual para un jugador que venía consolidado entre los mejores del circuito.
Autocrítica y una reflexión que genera debate
Tras la derrota, Báez fue autocrítico sobre su rendimiento: “Fue una noche muy mala para mí, no me sentí bien en la cancha en ningún momento después de un buen comienzo de año”. Además, dejó una reflexión que reavivó el debate sobre la gira sudamericana: “Para mí esta gira siempre fue de polvo de ladrillo. Cambiarla a cemento es una cuestión de negocio. Desde el lado de los torneos se entiende, pero también hay que ver si los jugadores viajan hasta Sudamérica. Es polvo y debería seguir siéndolo”.
Un llamado de atención para el tenis argentino
La temprana eliminación de Báez en Río representa una mala noticia para el tenis argentino, no solo por la pérdida de puntos sino también por el impacto anímico. El desafío ahora será reaccionar rápido, recuperar sensaciones y evitar que este golpe se prolongue más allá de lo deportivo. Santiago aparece como una parada clave para empezar a enderezar el rumbo y volver a mostrar el nivel que lo llevó a dominar el torneo brasileño en los últimos dos años.
