Robo de fentanilo: la lista de medicamentos que le secuestraron a una anestesista en Vicente López

Los detectives hallaron desde psicofármacos y anestésicos hasta relajantes musculares y drogas vasoactivas. Varias ampollas estaban vencidas. La profesional es acusada de robar fentanilo del Hospital de Vicente López y de falsificar recetas.

14 de abril, 2026 | 13.21

Todo comenzó con una denuncia. El director del Hospital Municipal Dr. Bernardo A. Houssay de Vicente López alertó a la Justicia sobre la falta de ampollas de fentanilo en la farmacia del centro de salud. La investigación recayó en la fiscal Marcela Semería y los detectives de la Policía Federal no tardaron en dar con una sospechosa: una anestesista de 34 años, cuyas iniciales son F.V.A., que trabajaba para el municipio de manera externa.

El allanamiento en su vivienda de Castelar fue una caja de sorpresas. Los agentes encontraron una cantidad significativa de medicamentos de distintas categorías, algunos de los cuales estaban vencidos desde 2021. El operativo se dio en paralelo a las investigaciones por las llamadas "propofest", fiestas donde médicos usaban drogas de forma "recreativa".

La lista de lo incautado

Entre los psicofármacos y neurolépticos, los efectivos secuestraron tres pastillas de Fluoxetina 20 mg (antidepresivo), cuatro cajas de Biperideno 2 mg (antiparkinsoniano), tres cajas de Haloperidol 10 mg (antipsicótico) y blísteres de Levomepromazina 25 mg (sedante).

En el rubro de los anestésicos y sedantes intravenosos, el hallazgo fue más delicado: múltiples ampollas de Midazolam (sedante hipnótico), una ampolla de Fentanilo 250 mcg/ml (opioide de alta regulación), un frasco de Ketamina 500 mg/10 ml (anestésico disociativo), una ampolla de Dexmedetomidina 200 mcg/2 ml y un spray de Lidocaína al 10% vencido en noviembre de 2021.

También aparecieron relajantes musculares: ampollas de Succinilcolina (100 mg y 50 mg/ml) y Bromuro de Vecuronio 10 mg. Anestésicos locales como Ropivacaína y Bupivacaína completaron el lote.

Drogas vasoactivas y cardiovasculares no faltaron: Adrenalina, Norepinefrina, Dopamina, Fenilefrina, Labetalol, Diltiazem, Amiodarona, Adenosina y Clonidina, todas utilizadas en emergencias cardíacas. También una ampolla de Atropina para bradicardias y Flumazenil (reversor de benzodiacepinas), además de Ácido Tranexámico para hemorragias.

La maniobra: una cirugía inventada y la madre como excusa

La denunciante, una alta directiva del hospital, explicó cómo operaba la anestesista: según indicó, la profesional se presentaba en la farmacia con recetas truchas. En una ocasión, retiró dos frascos de fentanilo y uno de midazolam. El farmacéutico, al verificar en el sistema, no encontró a la paciente que figuraba en la orden. Fue en ese momento en que la alerta se disparó. Según la imputación, la médica falsificó una orden a nombre de su propia madre, simulando una cirugía inexistente.

El caso fue reportado a la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires (AAARBA) pero, desde el organismo, aseguraron que la acusada había renunciado en febrero pasado. La municipalidad de Vicente López, por su parte, presentó una denuncia penal y confirmó que la profesional prestaba servicios de forma externa.

La imputación contra F.V.A. incluye defraudación por administración fraudulenta agravada (por tratarse de material público), tenencia de estupefacientes y falsificación de instrumento público. Quedó a disposición de la Justicia, mientras se investiga si los medicamentos robados terminaron en el circuito ilegal o fueron usados para consumo personal.