La Suprema Corte de Justicia de Mendoza ratificó una condena histórica contra la empresa Refres Now, fabricante de las bebidas Manaos, por irregularidades en la registración laboral de un empleado. La cifra final de indemnización fue fijada en $807 millones, tras detectar que la firma aplicó “maniobras fraudulentas” para modificar la categoría laboral del trabajador y reducir costos desde octubre de 2013.
El empleado denunció haber sufrido un “despido indirecto” luego de años de irregularidades en su registro. Frente a esto, la empresa intentó elevar el caso a la Corte Suprema de la Nación con un recurso extraordinario federal, alegando arbitrariedad y violaciones constitucionales. Sin embargo, la Suprema Corte de Mendoza rechazó esta apelación, indicando que no existía un asunto federal que justificara la intervención nacional y que los argumentos ya habían sido analizados sin encontrar arbitrariedad.
El enojo del dueño de Manaos
Orlando Canido, titular de Refres Now, expresó su disconformidad con la sentencia: “Es una desproporción total. No puede ser que una persona trabaje seis años con un sueldo de $2,5 millones y tenga que pagar $800 millones de indemnización. Así nadie va a contratar a nadie. Pero bueno, es lo que resolvió la Justicia. Él tiene derecho a hacer el juicio y lo manejarán los abogados; y si no, pagaré, qué voy a hacer. Pero no tiene ningún sentido”.
Uno de los aspectos más polémicos fue el cálculo de los intereses. En primera instancia, los accesorios superaban los $1.235 millones, pero la Suprema Corte, con los votos de los jueces Omar Palermo y Norma Llatser, aplicó el artículo 771 del Código Civil y Comercial para moderar esas tasas.
El tribunal fundamentó su decisión en que el demandante no encuadraba como “trabajador vulnerable”, sino que era un empresario con experiencia, fundador y propietario de la cadena de supermercados “La Yunta” en San Rafael. Además, recibía un sueldo superior en más de 24 veces al índice Ripte vigente en ese momento.
Por esta razón, consideraron que aplicar automáticamente las tasas provinciales generaba una “desproporción económica” y recalcularon los intereses, reduciendo notablemente el monto final. La liquidación quedó en $223,4 millones por capital y $584,2 millones por intereses moratorios, casi un 50% menos que el cálculo inicial, sumando un total de $807,6 millones. Además, la Corte rechazó la propuesta de Refres Now de pagar la indemnización en cuotas, argumentando que esa posibilidad ya había sido explorada sin éxito durante el proceso judicial.
