En los últimos tiempos se han popularizado las inyecciones para bajar de peso y parecen tener un efecto uniforme en la salud de la mayoría de los pacientes. Sin embargo, un nuevo estudio internacional detectó una diferencia clara: las mujeres pierden más peso que los varones cuando utilizan este tipo de medicamentos.
La investigación fue dirigida por científicos de la Escuela de Salud Pública Bloomberg de la Johns Hopkins University. El análisis estudió cómo varía la eficacia de los llamados "agonistas del receptor GLP-1" según distintos factores como la edad, sexo, raza, etnia o índice de masa corporal inicial.
El resultado fue sorpresivo. Solo el sexo mostró una diferencia estadísticamente significativa. En el resto de las variables, los medicamentos demostraron un efecto similar.
Una diferencia significativa entre mujeres y varones
Los investigadores revisaron 64 ensayos clínicos que evaluaron medicamentos de la familia GLP-1, entre ellos el semaglutide que está presente en fármacos como Ozempic y Wegovy, y el dulaglutide, comercializado como Trulicity.
En seis de esos análisis, que reunieron a 19.906 pacientes, se comparó directamente la pérdida de peso entre hombres y mujeres. El resultado mostró una brecha importante:
- Mujeres: reducción promedio del 10,88 % del peso corporal.
- Varones: reducción promedio del 6,78 % del peso corporal.
En cambio, cuando los científicos analizaron otras variables como la edad, origen étnico, índice de masa corporal inicial o niveles de glucosa en sangre, no encontraron diferencias relevantes en la eficacia del tratamiento.
Eficacia de las inyecciones para adelgazar
Según explicó uno de los autores del estudio, el epidemiólogo Hemal Mehta, los resultados “deberían dar a médicos y pacientes más confianza en que los GLP-1 funcionan de manera similar en distintas poblaciones raciales y étnicas, y en diferentes edades y pesos”.
Los investigadores plantean varias hipótesis para explicar la diferencia entre hombres y mujeres. Entre ellas mencionan posibles interacciones con el estrógeno, diferencias en la forma en que el organismo procesa el medicamento y el menor peso corporal promedio de las mujeres, que podría influir en la respuesta al tratamiento.
Los fármacos GLP-1 se han convertido en uno de los tratamientos más populares para la obesidad y la diabetes tipo 2 en los últimos años. Su eficacia para reducir el peso corporal los transformó en un fenómeno global, aunque su creciente uso también ha impulsado nuevas investigaciones sobre sus efectos largoplacistas.
“Dada la popularidad y el costo de estos medicamentos, necesitamos más estudios como este para comprender mejor sus beneficios en la práctica clínica”, sintetizó el coautor del estudio, G. Caleb Alexander.
