Los proverbios condensan, en pocas palabras, enseñanzas que atravesaron generaciones y fronteras culturales. Dentro de la riquísima tradición oral de Oriente Medio, uno de los más conocidos de la tradición árabe afirma: “El que quiere hacer algo encuentra un medio; el que no quiere encuentra una excusa”.
La frase propone una aguda reflexión sobre la diferencia entre quienes buscan soluciones y quienes se detienen ante los primeros obstáculos. Su mensaje es directo y claro: la determinación suele ser el motor que impulsa a encontrar alternativas frente a la adversidad, mientras que la falta de compromiso genuino muchas veces deriva en justificaciones para no actuar.
La enseñanza detrás de esta frase es tan sencilla como profunda. Una persona realmente decidida a concretar un objetivo suele intentar distintos caminos para alcanzarlo, incluso cuando aparecen dificultades imprevistas o el panorama se vuelve adverso. En cambio, quien carece de la motivación suficiente tiende a concentrarse más en los impedimentos que en las posibles salidas.
Esto no significa de ningún modo que todas las metas sean fáciles de conseguir, ni que el mero esfuerzo garantice un éxito automático. Más bien, el proverbio destaca que la actitud frente a los problemas puede marcar una gran diferencia a la hora de enfrentarlos. Cuando aparece una dificultad, generalmente existen dos opciones: quedarse atrapado en las razones por las que algo parece imposible o intentar encontrar una manera diferente de resolverlo.
Los valores que transmite la frase
El autoexamen que propone esta máxima pone el foco sobre una serie de valores indispensables para el crecimiento personal y colectivo:
- Perseverancia: La capacidad de seguir intentando a pesar de los contratiempos que surjan en el recorrido.
- Creatividad: El desarrollo de la astucia para buscar nuevos caminos cuando la primera opción no funciona.
- Responsabilidad personal: El hábito de concentrarse activamente en aquello que depende de uno mismo, en lugar de culpar a los factores externos.
- Iniciativa: La virtud de actuar con autonomía en lugar de esperar que las oportunidades aparezcan solas.
Más allá de su origen histórico, esta frase continúa siendo perfectamente aplicable en los escenarios de la vida cotidiana contemporánea. Desde el proceso de aprender una habilidad nueva o alcanzar una meta profesional, hasta el desafío de resolver un conflicto personal, el proverbio invita a preguntarse diariamente si se está dedicando más energía a buscar soluciones o a construir excusas.
La relevancia de los proverbios árabes en el pensamiento universal
La cultura y la literatura árabes se caracterizan históricamente por su profunda devoción a la palabra y a la tradición sapiencial. Los proverbios árabes (denominados en su conjunto como amthal) no operan como simples frases ingeniosas o dichos pasajeros, sino como verdaderas herramientas de transmisión cultural, cohesión social y guía moral que han sobrevivido al paso de los siglos.
La enorme relevancia de estas estructuras radica en su capacidad para despojarse de los adornos retóricos y capturar la psicología humana de una manera universal. Al conectar la experiencia mundana y diaria con verdades filosóficas atemporales, logran derribar cualquier frontera geográfica. De esta manera, la sabiduría árabe ofrece un espejo nítido en el cual las sociedades modernas pueden mirarse para evaluar sus conductas, medir su resiliencia y recuperar la templanza necesaria ante los desafíos del presente.
