El miércoles 25, Mendoza dio inicio a un ciclo lectivo con una propuesta educativa que marca un antes y un después: el idioma chino mandarín se incorporó oficialmente en las escuelas secundarias, mientras que el inglés amplió su presencia en la educación primaria pública. Este avance se concretó gracias a un convenio con el Instituto Confucio de la Universidad de Congreso, que actualmente capacita a 20 docentes para dictar clases de chino en el nivel medio.
Además, la escuela primaria Perito Moreno, ubicada en Luján de Cuyo, comenzó a ofrecer la enseñanza del idioma asiático, sumándose así a las seis instituciones secundarias que ya lo implementaron el año pasado como taller a contraturno. El ministro de Educación, Cultura e Infancias, Tadeo García Zalazar, destacó que "el proyecto de enseñanza de idiomas en el secundario crece progresivamente según la cantidad de profesores disponibles".
Por otro lado, la enseñanza del inglés se expande con fuerza a través de la plataforma digital Cumbre. Tras una prueba piloto exitosa en 2024 en los primeros a terceros grados, este año se extenderá a estudiantes de primero a sexto grado, con la meta de cubrir el 100% de las escuelas primarias públicas, asegurando una continuidad en el aprendizaje desde edades tempranas.
La incorporación del idioma chino en las escuelas
El impulso para el chino mandarín también tiene respaldo internacional. A fines de 2024, García Zalazar participó en Beijing de la Conferencia Mundial del Idioma Chino 2025, donde se firmó un Memorando de Entendimiento por 5 años con el Centro de Cooperación Internacional para la Enseñanza de Lenguas de China y la Universidad Normal de Nanjing.
Este acuerdo es la base para la segunda etapa de la Expansión del Conocimiento Aplicado, que permitirá no solo la enseñanza del chino en primarias y secundarias mendocinas, sino también el envío de especialistas chinos a la provincia y la creación conjunta de programas y capacitaciones para garantizar la calidad educativa.
Además del chino y el inglés, los estudiantes de Mendoza tienen acceso a portugués y alemán, gracias a convenios con embajadas e instituciones oficiales, ampliando así la oferta de lenguas extranjeras de forma gratuita y accesible para toda la comunidad educativa.
La incorporación del chino mandarín no solo se ve desde un enfoque cultural o académico. Mendoza apuesta también a la dimensión productiva, ya que China juega un papel central en el desarrollo del litio en Argentina, un recurso clave para baterías y vehículos eléctricos. Por eso, dominar esta lengua se proyecta como una herramienta estratégica para abrir puertas en el ámbito laboral y académico.
Para reforzar la certificación de los aprendizajes, la Dirección General de Escuelas (DGE) implementará un sistema de créditos para estudiantes que estudien idiomas de forma particular, otorgándoles reconocimiento formal y jerarquía dentro de su trayectoria educativa.
En cuanto al chino mandarín, la DGE y el Instituto Confucio anunciaron la apertura de inscripciones para los exámenes de certificación HSK niveles 3 a 6, con 50 becas que cubren el 100% del costo para quienes estén preparados. Este certificado es esencial para acceder a becas de estudio en China y para desempeñarse como docente en Mendoza.
Las clases de chino las dictan maestros nativos que estudiaron español en China, y al completar cada nivel, los alumnos reciben una certificación oficial del gobierno chino. La meta es que los estudiantes alcancen el nivel 4, que habilita la solicitud de becas para continuar sus estudios en ese país.
