Cada 8 de marzo se conmemora en todo el mundo el Día Internacional de la Mujer, una fecha que recuerda la lucha histórica de las mujeres por la igualdad de derechos, mejores condiciones laborales y el fin de la violencia de género. Lejos de ser una celebración, se trata de una jornada de reflexión, memoria y reivindicación que cada año moviliza a millones de personas en distintos países.
El origen de esta conmemoración está vinculado al movimiento obrero femenino de fines del siglo XIX y comienzos del XX. Uno de los antecedentes más recordados ocurrió en Nueva York, donde trabajadoras textiles protagonizaron protestas para exigir jornadas laborales más cortas y salarios dignos y fueron encerradas por personas externas que provocaron un incendio que terminó con la muerte de alrededor de 150 mujeres, niños y bebés que se encontraban esperando a sus madres.
Décadas más tarde, en 1910, durante la Segunda Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas en Copenhague, la dirigente alemana Clara Zetkin propuso instaurar un día internacional dedicado a la lucha por los derechos de las mujeres. La iniciativa fue aprobada y comenzó a conmemorarse al año siguiente en varios países europeos.
Con el paso del tiempo, la fecha se consolidó a nivel global. En 1975 las Naciones Unidas celebraron por primera vez el Día Internacional de la Mujer y, en 1977, invitaron oficialmente a los Estados a establecer el 8 de marzo como una jornada dedicada a los derechos de las mujeres y a la paz internacional.
El 8M en Argentina: marchas y reclamos
En Argentina, el 8M suele estar acompañado por movilizaciones masivas en distintas ciudades, con marchas que reclaman igualdad de derechos, políticas públicas contra la violencia de género y justicia por las víctimas de femicidio. En la Ciudad de Buenos Aires, organizaciones feministas y sociales convocan cada año a concentrarse frente al Congreso para visibilizar estas demandas.
La problemática de la violencia de género sigue siendo una de las principales consignas de las marchas. Según datos difundidos por organizaciones y observatorios especializados, en 2024 se registró un femicidio cada 39 horas en el país, con 247 víctimas de violencia de género, de las cuales 228 fueron femicidios directos.
Otros informes recientes también advierten que la violencia continúa siendo una realidad alarmante; solo en 2025 se registraron más de 270 femicidios y transfemicidios en Argentina, además de cientos de intentos de femicidio y decenas de niños y niñas que quedaron huérfanos como consecuencia de estos crímenes.
Por todo esto, el 8 de marzo se convirtió en una jornada clave para recordar que la lucha por la igualdad aún continúa. Además de denunciar la violencia machista, las movilizaciones suelen poner el foco en otras problemáticas como la brecha salarial, la precarización laboral, el acceso desigual al trabajo y las tareas de cuidado.
