Más de 30 despidos en una fábrica de electrodomésticos

La firma ofreció pagar el 50 por ciento de las indemnizaciones, lo cual fue rechazado por los trabajadores. 

01 de febrero, 2026 | 15.16

Más de 30 trabajadores fueron despedidos en una importante fábrica de electrodomésticos producto de la crisis económica que generó el gobierno de Javier Milei. Además corre riesgo el pago de las indemnizaciones.

Son 34 los empleados desvinculados de la empresa Neba, que tiene su planta en  el Parque Industrial El Pantanillo, Catamarca. Los operarios realizan una medida de fuerza para que les liquiden lo que corresponde.

Según relataron, algunos trabajadores se enteraron de que habían sido despedidos a través de un mensaje de WhatsApp mientras que otros lo hicieron cuando se presentaron a la planta y no los dejaron ingresar. "Llegamos y nos dijeron que ya no trabajábamos más", detalló uno de los damnificados. 

La firma tenía en el lugar 90 trabajadores, de los cuales 34 fueron cesanteados, con lo cual continuará operando con un poco más de la mitad. La empresa justificó la decisión alegando una profunda crisis provocada por la apertura de importaciones, la caída de las ventas y el aumento de los costos.

Por su parte los trabajadores advirtieron sobre un posible vaciamiento previo a un eventual cierre tras el receso de febrero y pusieron en duda la caída de la producción afirmando que diariamente se despachaban camiones con mercadería.

Los trabajadores protestaron por el pago de indemnizaciones

Luego de que la empresa despidiera a los operarios los delegados dieron intervención a la Dirección de Inspección Laboral (DIL) y se reunieron con el gerente de la firma quién buscó negociar el pago de las indemnizaciones.

Efectivamente tras esto la empresa ofreció pagar el 50 por ciento de las indemnizaciones mientras que desde el sector gremial remarcaron que no aceptarán ningún pago que sea menor al 100 por ciento que corresponde por ley.

La empresa elevó otra "oferta" y propuso pagar el 80 por ciento en cuotas, lo cual volvió a ser rechazado por los trabajadores y la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). 

Mientras tanto los trabajadores realizaron protestas en el acceso a la planta, con quema de cubiertas y asambleas donde además denunciaron condiciones laborales precarias como el uso de maquinaria obsoleta, falta de mantenimiento y graves problemas de higiene, que incluían presencia de roedores e insectos en áreas de uso común.

Un grupo de operarios despedidos también comenzó un acampe en el portón de la planta de Neba mientras desde la empresa amenazaron con empezar acciones legales si impedían el acceso de camiones al lugar.

Los trabajadores reclaman por el 100 por ciento de las indemnizaciones.