Granja Tres Arroyos suspendió a 200 trabajadores y redujo salarios

Pese a ser la líder del sector, la firma atraviesa una profunda crisis hace más de dos años con despidos, deudas y atrasos salariales.

13 de abril, 2026 | 18.08

La empresa avícola más importante del país no pudo escapar a la crisis económica que provocó el gobierno de Javier Milei y tras varios conflictos ahora sumó uno más con la suspensión de 200 trabajadores que además tendrán una rebaja salarial.

Se trata de Granja Tres Arroyos que tomó esta medida en la planta de La Loja, Pilar, que se extenderá por 180 días y que se da en medio de la crisis que vive la compañía desde hace algunos años.

El esquema implementado por la empresa implica una reducción de la actividad semanal donde se trabajarán solo tres días de los cinco habituales, mientras que las jornadas no trabajadas serán abonadas al 50 por ciento del salario correspondiente.

Esta medida establece que los pagos continuarán realizándose en cuotas, una modalidad que la firma mantiene desde hace más de un año. Esto generó malestar entre los trabajadores que vienen padeciendo este tipo de determinaciones. En la planta de Pilar quedarán unos 40 trabajadores del sector de productos rebozados trabajando con normalidad.

Además del enojo con la empresa, los empleados de Tres Arroyos que también vienen sufriendo despidos, atrasos en los pagos, deudas salariales y cierres, apuntaton contra el sindicato. "El sindicato nos dejó a la deriva”, señalaron fuentes internas, al medio Info Gremiales.

La crisis de Granja Tres Arroyos

Granja Tres Arroyos comenzó con los problemas graves tras la crisis sanitaria por gripe aviar en 2023. Esto trajo el cierre del mercado chino, destino clave para las exportaciones del sector lo cual trajo una pérdida de unos 160 millones de dólares a la industria avícola.

Esto trabajo que la empresa tenga una caída de las exportaciones de entre un 25 y un 33 por ciento, lo cual fue utilizado como argumento para reestructurar su operación en todo el país. En esa línea, presentó un procedimiento preventivo de crisis y cerró la planta de Becar, en Concepción del Uruguay para reducir costos operativos. Además en total redujo su plantel en Argentina en unos 400 trabajadores a través de despidos, retiros voluntarios y acuerdos particulares.

Además, la compañía acumula cheques rechazados por más de $26.000 millones y redujo su nivel de actividad de manera significativa de manera significativa en los últimos meses. Cabe recordar que en enero los trabajadores de la planta de Pilar realizaron un paro para rechazar la propuesta de la firma de pagar las deudas salariales en cinco cuotas.

Los trabajadores ya habían reclamado por las condiciones laborales en enero.