Luego de que el gobierno libertario premiera a Fernando Iglesias con dos cargos diplomáticos de peso en Europa, el ex diputado nacional recibió duras críticas por parte de un excompañero de espacio político. “Todo lo que supuestamente defendías lo entregaste por una embajada”, apuntó el titular de la Coalición Cívica (CC), Maximiliano Ferraro, quien supo ser aliado de Iglesias cuando ambos formaban parte del partido que fundó Elisa Carrió.
La frase fue parte de un mensaje en redes sociales donde Ferraro apuntó contra el embajador argentino en Bélgica. “Si existiera un OnlyFans de la política, el tuyo sería el más barato y humillante”, sentenció el legislador. Además, lo acusó de haberse convertido en “un cortesano complaciente del populismo de derecha que abraza a Viktor Orbán” y cerró el posteo con una ironía: “Disfrutá de tu embajada”.
Las expresiones se dieron en el marco de un cruce que comenzó con una referencia por parte de Ferraro a la “perspectiva histórica” y a las reformas impulsadas en los años noventa, luego de que el gobierno de Javier Milei lograra aprobar la reforma laboral en Diputados. En ese primer mensaje se sugería que “esta historia ya la vivimos” y que “todos sabemos cómo terminó”, en alusión a ese período.
Iglesias respondió inicialmente con una frase breve: “El kirchnerismo, saliendo del placard”, al hacer referencia a Ferraro. Tras las acusaciones posteriores, el embajador reivindicó su trayectoria política y defendió su rol diplomático, al señalar que fue “orgulloso diputado” tanto de la Coalición Cívica como del PRO y que hoy es “orgulloso embajador de la República Argentina” en un momento clave para el acuerdo Mercosur-Unión Europea.
Milei reforzó el rol de Iglesias en Europa
La disputa entre ambos dirigentes políticos se produjo después de que el Gobierno reforzara la posición diplomática de Iglesias. A través de un decreto publicado en el Boletín Oficial, el presidente Milei unificó la Embajada argentina ante Bélgica y la representación permanente ante la Unión Europea, ambas con sede en Bruselas, y dispuso que el titular de la primera asuma también las funciones ante el bloque comunitario.
La medida implicó el cierre formal de la sede ante la UE y la concentración de ambas representaciones bajo una única estructura administrativa. Según el texto oficial, la decisión apunta a “racionalizar el gasto público” sin afectar el funcionamiento del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, que conduce Pablo Quirno
