5 lugares para hacer turismo en CABA un día de calor: los mejores sitios para visitar un fin de semana

El territorio porteño tiene muchísimos rincones llenos de naturaleza o climatizados para escapar del calor. Qué podés hacer durante el fin de semana.

20 de febrero, 2026 | 16.45

La ciudad de Buenos Aires es un gran destino para pasear y recorrer, pero cuando hacen más de 30 grados puede volverse un poco pesada. Por suerte, existen ciertos rincones rodeados de verde, la brisa del río o con aire acondicionado para hacer algo divertido el fin de semana y esquivar el calor.

Estos son los mejores 5 lugares para hacer turismo en CABA durante un día de calor

Los que se quedan en capital este fin de semana tienen muchísimas opciones para disfrutar al máximo la ciudad porteña a pesar de las temperaturas elevadas. Desde parques inmensos con sombra garantizada hasta propuestas culturales en edificios históricos que son verdaderos refugios climáticos. Entre los rincones claves para esquivar el calor se encuentran:

1. Reserva Ecológica Costanera Sur

Se trata del pulmón verde más grande de la Ciudad y el lugar ideal para sentir que te fuiste lejos sin haber cruzado el peaje. Con más de 350 hectáreas, la Reserva te ofrece senderos rodeados de sauces y pastizales que desembocan en miradores directos al Río de la Plata.

Es clave para alejarse del cemento en los días de calor, ya que la brisa rioplatense ayuda a bajar un par de grados la sensación térmica. Podés alquilar una bicicleta en la entrada o simplemente caminar bajo la sombra de los árboles. Además, están los clásicos carritos de la Costanera para comer un bondiolazo o un choripán, un ritual sagrado para cualquier porteño de ley.

La Reserva Ecológica Costanera Sur es ideal para escaparse del calor por sus senderos y caminos llenos de naturaleza

2. Jardín Botánico 

Si buscás silencio y frescura extrema, el Botánico es tu lugar. Diseñado por el paisajista Carlos Thays, este jardín es una colección de microclimas. Gracias a la densidad de su arboleda y sus fuentes, caminar por sus senderos se siente notablemente más fresco que estar en la avenida Santa Fe, aunque se encuentra solo unos metros de ella.

Podés recorrer los invernaderos de estilo art nouveau (aunque adentro suele hacer calor, son una joya visual) o simplemente sentarte a leer un libro en alguno de sus bancos de hierro. Es el plan perfecto para bajar un cambio y disfrutar de la biodiversidad en pleno corazón de Palermo.

3. Palacio Libertad (ex Centro Cultural Kirchner)

A veces, el calor es tan fuerte que la única opción sensata es buscar techo. El ex CCK no solo es uno de los centros culturales más importantes del mundo, sino que sus muros anchos y su sistema de refrigeración lo convierten en el refugio climático perfecto.

Podés pasar toda la tarde recorriendo sus muestras de arte contemporáneo, visitando la imponente "Ballena Azul" o disfrutando de las vistas panorámicas desde los pisos más altos. La entrada es gratuita y siempre hay alguna actividad, concierto o taller para aprovechar el fin de semana sin transpirar ni una gota.

4. Parque de los Niños

Ubicado en el límite norte de la ciudad, en Núñez, este parque es el favorito de las familias cuando sube la temperatura. Lo que lo hace especial es su cercanía directa con el río y las extensiones de arena que simulan una playa urbana.

Aunque no está permitido bañarse en el río, el lugar cuenta con duchas, sombrillas gratuitas y juegos de agua que son la gloria para los más chicos (y los no tan chicos). Es ideal para llevar la heladerita, el mate y ver el atardecer con una vista despejada del horizonte.

El Parque de los Niños ofrece una especie de playa en plena ciudad de Buenos Aires

5. El Tranvía Histórico de Caballito

Para cerrar el domingo con un plan diferente, podés acercarte al barrio de Caballito. La Asociación Amigos del Tranvía ofrece paseos gratuitos en coches restaurados de principios de siglo XX.

Viajar en estos coches antiguos con las ventanillas bajas mientras recorren las calles empedradas genera una corriente de aire increíble que te transporta a otra época. Es un paseo corto, pintoresco y gratuito que le da un cierre mágico al fin de semana.