Milei tiene menos aprobación que Macri pero más que Alberto: el dato de la encuesta que preocupa al gobierno

La encuesta ubica la aprobación presidencial en 37% y la desaprobación en 60%. La imagen positiva de Milei bajó al 35% y Bullrich lo superó con 37%. Los sentimientos que genera entre quienes lo rechazan son vergüenza, asco y rechazo.

11 de mayo, 2026 | 14.08

Una nueva encuesta de opinón dejó un panorama complicado para el gobierno de Javier Milei. La aprobación presidencial se ubicó en 37%, la desaprobación trepó al 60% y la imagen positiva del presidente cayó al 35%, por debajo de la de Patricia Bullrich, que lidera con 37%.

El dato más revelador del trabajo de ESPOP de la Universidad de San Andrés es la comparación histórica con los gobiernos anteriores en el mismo punto de sus mandatos. A esta altura de la gestión, Milei se ubica 5 puntos por debajo de donde estaba Mauricio Macri (42% de aprobación) pero 16 puntos por encima de Alberto Fernández (21%). Es una zona intermedia que no alcanza para celebrar ni para dramatizar, pero que confirma una tendencia descendente que el oficialismo no logra revertir.

La curva descendente de Milei

Lo que más preocupa en la Casa Rosada no es el número puntual sino la dirección de la curva. La aprobación de Milei viene en caída desde los primeros meses de gobierno, cuando había superado el 50%. Desde entonces, la línea fue bajando de manera sostenida hasta estabilizarse en una meseta que oscila entre el 36% y el 38% en los últimos meses.

Esa estabilización, que el gobierno intenta presentar como un freno a la caída, esconde un problema de fondo: la desaprobación se consolidó en 60% y no da señales de retroceder. La variación respecto a abril fue de apenas un punto en cada dirección, lo que confirma que el escenario está cristalizado.

En comparación, Macri a esta altura todavía conservaba un colchón más amplio de aprobación y su curva descendente fue más lenta. Alberto Fernández, en cambio, ya estaba en caída libre hacia los niveles más bajos de toda la serie, lo que ubica a Milei en un punto intermedio pero más cerca de la zona de riesgo que de la zona de confort.

La imagen positiva: Bullrich supera a Milei

Otro dato significativo del informe es que la imagen positiva de Milei bajó al 35%, mientras que Bullrich trepó al 37% y se convirtió en la dirigente con mejor imagen del país. Si bien la diferencia es de apenas 2 puntos, el cruce tiene un valor simbólico importante: la ministra de Seguridad ya genera más simpatía que el propio presidente.

Detrás de ambos aparecen Cristina Fernández de Kirchner y Myriam Bregman, ambas con 32%, y Victoria Villarruel y Axel Kicillof empatados en 31%. El dato más llamativo es que todos los dirigentes políticos medidos presentan un diferencial de imagen negativo, lo que habla de un malestar generalizado con la clase política en su conjunto.

Vergüenza, asco y rechazo: lo que siente el 60% que desaprueba

Uno de los hallazgos más impactantes de la encuesta es la nube de palabras que describe los sentimientos que genera Milei entre quienes desaprueban su gestión, que representan el 60% de la muestra. Las palabras dominantes son vergüenza, asco, rechazo, decepción y bronca. En contraste, entre el 37% que aprueba, la palabra dominante es esperanza, seguida de lejos por incertidumbre y confianza.

Esa fractura emocional refleja una polarización que va más allá de la diferencia política habitual. No se trata solo de aprobar o desaprobar una gestión sino de sentimientos profundos que condicionan cualquier intento del gobierno por ampliar su base de apoyo.

La brecha de género y la brecha generacional

La encuesta también revela diferencias marcadas por género: el 44% de los hombres aprueba al gobierno frente a solo el 29% de las mujeres, una brecha de 15 puntos que se mantiene estable desde las últimas mediciones. Por generación, los mayores de 60 años (Boomers) y la Generación X son los segmentos con más aprobación, mientras que los Millennials registran los niveles más bajos.

En términos de voto, la aprobación entre los votantes de Milei se mantiene en 74% y entre los de Bullrich en 59%, pero entre los votantes de Massa la desaprobación llega al 96% y entre los de Bregman al 97%. Son números que confirman que cada bloque está atrincherado en su posición y que el margen para los movimientos es mínimo.

Un gobierno en meseta con el reloj corriendo

El informe de la Universidad de San Andrés sugiere que el gobierno logró frenar la caída libre de su aprobación, pero a cambio quedó atrapado en una meseta baja de la que no logra salir. Con una desaprobación consolidada en 60%, una imagen presidencial que ya fue superada por la de su propia ministra de Seguridad y un clima emocional profundamente negativo entre la mayoría de la población, el escenario de cara a las elecciones de 2027 se presenta desafiante para el oficialismo.