Fuerte advertencia de una calificadora de riesgo: elevó la previsión de inflación y puso en duda la estabilidad del dólar

La agencia de rating de Estados Unidos Goldman Sachs elevó la previsión anual de inflación para la Argentina a casi el 30%, casi tres veces más de lo estimado por el gobierno de Milei para este año, y advirtió sobre la fragilidad cambiaria en el país y la región. 

11 de mayo, 2026 | 14.02

El banco de inversión revisó al alza sus proyecciones inflacionarias para 2026 y señaló que el encarecimiento del petróleo ya comenzó a trasladarse a los precios internos en América Latina. Para Argentina estimó una inflación del 29% y alertó que “el margen de error se ha reducido” para el gobierno de Javier Milei. La combinación de dólar atrasado, petróleo más caro y persistencia inflacionaria volvió a poner bajo presión a las economías latinoamericanas y encendió señales de alerta sobre el programa económico argentino. Un informe de Goldman Sachs elevó la previsión de inflación para la Argentina en 2026 del 22,5% al 29% y advirtió que el contexto internacional complica la estrategia oficial basada en el ancla fiscal y la estabilidad cambiaria.

El documento, elaborado por Alberto Ramos, jefe de investigación macroeconómica para América Latina del banco estadounidense, sostuvo que la región mostró hasta ahora una “resiliencia notable” frente al fortalecimiento global del dólar, pero remarcó que el shock petrolero derivado del conflicto en Medio Oriente ya comenzó a trasladarse a los precios internos. Según el análisis, el principal impacto se observa sobre combustibles, transporte y servicios, componentes que suelen tener efectos persistentes sobre la inflación.

Para el caso argentino, el informe marcó una combinación de factores que empiezan a erosionar el esquema económico impulsado por el gobierno de Javier Milei. Goldman Sachs señaló que la administración nacional mantiene “una firme ancla fiscal” y continúa cumpliendo las metas acordadas con el FMI, aunque advirtió que “los desafíos políticos y sociales han aumentado, y el margen de error se ha reducido”, según consigna la agencia Bloomberg.

El salto de 22,5% a 29% implica una corrección de más de seis puntos porcentuales en las expectativas del banco, en un escenario en el que el Gobierno apuesta a sostener el tipo de cambio relativamente estable para evitar una nueva aceleración inflacionaria. Sin embargo, el informe pone en duda precisamente la sustentabilidad de ese equilibrio.

Si bien varias monedas latinoamericanas lograron resistir la apreciación global del dólar, Goldman Sachs advirtió que el efecto amortiguador del tipo de cambio pierde eficacia cuando el aumento internacional del petróleo comienza a trasladarse hacia sectores regulados y servicios de la economía doméstica.

La advertencia a Argentina

La estrategia del Gobierno se apoyó durante meses en tasas altas, ajuste fiscal y control sobre la emisión monetaria, mientras el nivel de actividad mostró señales de debilidad y caída del consumo en distintos sectores. El informe indicó que el deterioro inflacionario regional ocurre en economías donde los precios ya venían mostrando persistencia antes del nuevo shock energético.

La inflación de servicios en América Latina, detalló el banco, corre actualmente al 5,4% anual, por encima del 5,1% registrado un año atrás, mientras que la inflación vinculada a combustibles pasó de una caída del 1,5% en febrero a una suba del 2,5% anual en marzo.

Goldman Sachs resumió el cambio de escenario con una frase que refleja el diagnóstico de los mercados sobre la región: “La inflación ya no es un trabajo en progreso, es un trabajo en reversa”. El mensaje apunta a que buena parte de los avances logrados por los bancos centrales para desacelerar los precios comenzaron a enfrentar límites en un contexto de mayores costos energéticos y tensiones geopolíticas.

En el caso argentino, el informe destacó que el Gobierno logró reducir el ritmo mensual de inflación respecto de los niveles heredados de 2023 y 2024, el proceso se apoyó sobre una fuerte contracción del salario real, caída del gasto público y deterioro del mercado interno. El informe no cuestiona de manera directa la política fiscal de Milei, pero sí desliza que la estabilidad alcanzada depende de variables externas cada vez más inestables.

El resto de la región

En Brasil, Goldman Sachs proyectó que la inflación cerrará 2026 cerca del 5% y elevó su previsión para la tasa Selic al 13,25%. El banco sostuvo que el contexto inflacionario brasileño se volvió “significativamente más desafiante” debido al shock petrolero, el deterioro de expectativas y la fortaleza de la demanda interna. 

La economía brasileña mantiene un desempeño distinto al argentino. Según el informe, Brasil lideró el crecimiento regional durante el primer trimestre, impulsado por un mercado laboral sólido y políticas fiscales que sostienen el ingreso real de los hogares. Esa dinámica contrasta con la situación argentina, donde el ajuste fiscal continúa impactando sobre la actividad económica.

México también aparece entre los países afectados por el nuevo escenario. Goldman Sachs sostuvo que “el ciclo de normalización de tasas probablemente ha concluido” después de que el Banco de México redujera la tasa de referencia al 6,5% en mayo. El banco cuestionó que la autoridad monetaria esté otorgando “significativamente más peso al débil panorama de crecimiento que a la inflación subyacente y de servicios alta y persistente”.

La entidad proyectó además que la economía mexicana cayó 0,8% trimestral en el primer trimestre de 2026 y redujo su previsión de crecimiento anual al 1,2%. Entre los factores de incertidumbre mencionó la revisión del T-MEC y el impacto de la situación internacional sobre la inversión. En Chile y Perú también hubo correcciones significativas sobre inflación. Goldman elevó la previsión chilena para 2026 del 2,8% al 4,2%, mientras que en Perú la estimación pasó del 2,4% al 3,7%. Colombia, en tanto, aparece como uno de los países más comprometidos: la proyección inflacionaria subió al 6,5% y el banco anticipó nuevas alzas de tasas por parte del banco central.