La imagen negativa en alza y el fuerte rechazo a la gestión complican a Milei

Dos encuestas muestran que el rechazo a la gestión supera el 60% y que crece el pesimismo económico. Por eso, un eventual balotaje aparece como el escenario más riesgoso para el Presidente.

14 de julio, 2026 | 03.24

Dos sondeos difundidos esta semana muestran que la preocupación de la Casa Rosada ante un eventual balotaje en las presidenciales de 2027 tiene sustento. La imagen negativa del presidente Javier Milei, el rechazo a su gestión y el pesimismo sobre el rumbo de la economía, todos por encima del 50%, configuran un escenario en el que las posibilidades de reelección del oficialismo parecen depender de un triunfo en primera vuelta. En una segunda vuelta, con más de la mitad del electorado expresando una evaluación negativa del Gobierno, las chances de revertir el resultado se reducen de manera drástica. La falta de trabajo, los bajos salarios y la pobreza aparecen como los principales factores que limitan la capacidad de Milei para ampliar su base de apoyo.

Los sondeos difundidos esta semana corresponden a la consultora Giacobbe & Asociados y a la Universidad de San Andrés (UdeSA). Ambos muestran que, si bien el Gobierno logró frenar la fuerte caída que había registrado en los primeros meses del año, la imagen del Presidente sigue en niveles bajos y el rechazo a su gestión continúa en aumento. Según Giacobbe, la imagen positiva de Milei alcanzó el 37,5% -una leve mejora respecto de la medición anterior-, mientras que la negativa trepó al 56,9%, el nivel más alto desde el inicio de su gobierno.

Si bien los meses marcados por el escándalo en torno a las revelaciones patrimoniales del ex jefe de Gabinete, Manuel Adorni, representaron un duro golpe para la estabilidad de los apoyos al Gobierno, lo que hoy aparece como el principal problema para el oficialismo es la situación económica. Un 54,7% de los consultados afirmó que la economía está empeorando y otro 8,7% consideró que permanece estancada, lo que suma un 63,4% de evaluaciones negativas sobre el rumbo económico. En cambio, apenas un 16,6% dijo que la economía mejoraba y que ya lo estaba sintiendo en su situación personal, mientras que otro 19% sostuvo que veía una mejora, aunque todavía sin verla reflejada en su vida cotidiana. Ese porcentaje parece reflejar la adhesión al discurso oficial sobre la recuperación de la economía, aunque sin una traducción todavía perceptible en la experiencia cotidiana.

En el trabajo de la UdeSA, la aprobación de la gestión de Milei cayó al 34%, mientras que el rechazo trepó al 62%, un punto más que el mes pasado y el nivel más alto desde el inicio de su mandato. Como ya es característico en las mediciones, el respaldo al Presidente es mayor entre los hombres (40%) que entre las mujeres (29%). En cuanto a los niveles socioeconómicos, la principal caída del último mes se registró entre los sectores de menores ingresos, donde la aprobación descendió al 29%.

Los problemas de índole económica se consolidaron como las principales preocupaciones de los argentinos. La falta de trabajo (38%), los bajos salarios (35%) y la pobreza (27%) ocuparon tres de los cuatro primeros lugares entre los problemas que más inquietan a la población. En contraste, la inflación, que durante mucho tiempo encabezó ese ranking, cayó al séptimo puesto con el 17%. El primer lugar fue compartido por el desempleo y la corrupción, ambos con el 38%, luego de que esta última creciera cuatro puntos respecto de la medición anterior. El impacto político del caso Adorni, que siguió sumando revelaciones desde que estalló el escándalo, representó un alto costo para el Gobierno.

El sondeo de intención de voto ubicó en primer lugar al peronismo con el 25%, apenas por encima de La Libertad Avanza, que alcanzó el 24%. El dato más relevante, sin embargo, fue el elevado nivel de indefinición: un 22% respondió que aún no sabe a quién votará y otro 5% prefirió no contestar. Ese universo de indecisos está integrado principalmente por quienes votaron a Juan Schiaretti en 2023 -el 40% de ellos dijo no tener definido su voto-, además de una mayor proporción de mujeres (25%) y de electores de entre 44 y 59 años, segmentos que asoman como el principal terreno de disputa de cara a 2027.