La Justicia insistió en rechazar la pretensión de Luis Barrionuevo de ser reconocido como secretario general de la Unión de Trabajadores Hoteleros y Gastronómicos (Uthgra) y mantuvo el mandato de toda la conducción de la organización en el limbo en que se encuentra desde el último proceso electoral interno, a fin de 2025. En este caso fue la Cámara del Trabajo la que denegó un pedido de la hija del líder sindical, Sandra Barrionuevo, para que se le extendiese a todo el secretariado la certificación de autoridades que un fallo de primera instancia le había otorgado de manera individual como secretaria de Asistencia Social.
La Sala VI de la Cámara desechó el 22 de junio un pedido de amparo presentado por la hija de Barrionuevo a la misma Sala que previamente le había otorgado un reconocimiento provisorio e individual por el cargo para el que había sido electa al igual que a otro dirigente, Miguel Angel Haslop (secretario de Organización). En apenas tres renglones el camarista Carlos Pose descartó que pudiera ampliarse a todo el secretariado, incluido Luis Barrionuevo, una medida puntual que benefició a la demandante y ordenó la continuidad del sumario en el mismo sentido en el que se encontraba, es decir pendiente de certificar la validez de las autoridades surgidas de la elección de hace siete meses.
Sandra Barrionuevo es hija del primer matrimonio del expresidente de Chacarita y en diciembre se postuló por primera vez para un cargo en la conducción de Uthgra a pesar de no contar con experiencia en la militancia sindical. En paralelo su padre la nombró presidenta de la obra social gastronómica (Osuthgra). En cambio la mujer acumula currículum en el ámbito privado como gestora de la empresa de catering Sano y Bueno que alcanzó la prosperidad como proveedora de los varios brazos del gremio gastronómico (el sindicato propiamente dicho, la obra social, el sanatorio Güemes) y de sectores del Estado nacional y de varias provincias (se apalancó en contratos con servicios penitenciarios) en las que Luis Barrionuevo retiene influencia.
El mes pasado El Destape reveló en exclusiva un fallo de primera instancia que denegaba el reclamo del gastronómico para que la Secretaría de Trabajo, dependiente del Ministerio de Capital Humano, le otorgara el certificado de autoridades necesario para trámites cotidianos que van desde la firma de cheques hasta pagos de alquileres o gestiones internas. Las causas se remontan a la disputa fratricida que mantienen desde hace unos años Barrionuevo y su excuñado y secretario general de la filial porteña del gremio, Dante Camaño.
En el marco de esa pulseada, una lista opositora (la Gris Naranja) patrocinada por Camaño impugnó judicialmente el proceso electoral de diciembre pasado y logró que mientras se sustanciara aquel proceso, Capital Humano evitara darle reconocimiento a la conducción electa en esa oportunidad. El traspié administrativo y judicial de Barrionuevo coincide con un deterioro progresivo de la relación entre Barrionuevo y el gobierno libertario desde que fugazmente el sindicalista ofreció apoyar la campaña presidencial de Javier Milei. Esta crisis también explica el endurecimiento retórico del líder gremial contra la actual administración y su reclamo a la CGT para llamar a un paro nacional de 36 horas, que de momento tuvo escasa adhesión.
La sumatoria de tropiezos de Barrionuevo parece denotar una influencia declinante de Barrionuevo en espacios donde históricamente pisó fuerte, como la propia central obrera, sectores del peronismo y los de la UCR que todavía domina su socio, el operador Enrique “Coti” Nosiglia, y hasta un ala de los servicios de inteligencia. En cambio su rival interno y hermano de Graciela Camaño, la exdiputada y exministra de Trabajo de Eduardo Duhalde que fue esposa de Barrionuevo por cuatro décadas, suele jactarse de contar con el beneplácito de Javier Milei y de Mauricio Macri así como de los funcionarios judiciales que le responden al expresidente vía Daniel Angelici. De hecho suele recordarles a sus interlocutores que para las causas sensibles cuenta con los servicios jurídicos de Bernardo Saravia Frías, exprocurador del Tesoro del gobierno de Cambiemos y referente ineludible de la denominada “mesa judicial” que operó contra jueces y fiscales indómitos durante aquella gestión.
Barrionuevo y su rival capitalino están en conflicto al menos desde 2021. El todavía jefe de Uthgra nacional busca desplazar a Camaño de la seccional porteña y el referente local, a su vez, reclama a la conducción nacional por una supuesta deuda de 62 mil millones de pesos. La puja se dirime en el plano electoral y en el judicial al menos en tres áreas: la Justicia nacional del Trabajo, el fuero Contencioso Administrativo y el Tribunal Superior de Justicia porteño.
