La crisis en la industria del neumático suma un nuevo capítulo. Tras lo ocurrido en Fate, desde la Federación Argentina del Neumático advierten que la apertura de importaciones impacta de lleno en la producción nacional. En diálogo con El Destape 1070, Diego Pastor aseguró que el escenario actual “es la crónica de una muerte anunciada”.
El gerente de la Federación Argentina del Neumático fue categórico al analizar la situación de la empresa. “Lo que pasó en Fate no fue sorpresivo”, sostuvo Pastor, y agregó: “Es imposible no analizar lo que pasó sin hacer un análisis político porque esto es consecuencia de algo, las cosas no pasan porque sí. Fate estaba dando avisos, desafectando gente desde hace un tiempo y la gran consecuencia es la apertura de las importaciones”.
La frase más contundente llegó después: “Esto es la crónica de una muerte anunciada”. El diagnóstico del sector apunta directamente al crecimiento de las importaciones y a la pérdida de competitividad frente a productos del exterior. Uno de los datos que más preocupa al sector es el volumen de neumáticos importados que hoy circulan en el país. “Hoy en Argentina se están comercializando más de 180 marcas de neumáticos de origen asiáticos y un 10 o 15% es de calidad, el resto son descartables”, afirmó Pastor.
El dirigente remarcó además una dificultad central para el consumidor: “Los neumáticos, a simple vista, son todos iguales”. La advertencia no se limita a la competencia comercial. También pone el foco en las consecuencias ambientales y en la durabilidad de los productos que ingresan al mercado local. “Tenemos un pasivo ambiental a corto plazo con el ingreso de esta mercadería de baja calidad porque son descartables”, señaló.
Competencia desigual y costos inviables
Desde la Federación sostienen que el problema no es únicamente el volumen importado, sino las condiciones en las que compite la producción nacional. “Tener proyectos hoy en Argentina es inviable cuando tenés que compartir con un producto que viene importado porque los costos operativos son inviables”, explicó Pastor. El planteo describe un escenario en el que las empresas locales deben afrontar cargas impositivas, costos laborales y operativos que, según el sector, no se equiparan con los valores de los neumáticos importados.
