El último sábado, la tradicional Cena de Corresponsales de la Casa Blanca en el Washington Hilton se convirtió en escenario de un ataque armado contra el presidente Donald Trump. El presunto atacante fue identificado como Cole Tomas Allen, un maestro de Torrance, California, con formación en ingeniería y computación. Antes del ataque, el sospechoso del ataque le habría enviado un manifiesto a sus familiares en el que habría detallado el procedimiento que emplearía y los motivos de su accionar: en el texto que publicó The New York Post, el joven aseguraba que no estaba dispuesto a permitir que un "pedófilo, violador y traidor" actúe en su nombre.
Según su perfil de LinkedIn, se definía como “maestro, desarrollador de videojuegos, científico e ingeniero”. Además, trabajaba en la compañía C2 Education, dedicada a la preparación de estudiantes para exámenes de ingreso universitario, donde había sido distinguido como “maestro del mes” en diciembre de 2024.
De acuerdo con el jefe de la Policía Metropolitana de Washington, Jeffrey Carroll, Allen había reservado una habitación en el hotel, lo que le habría permitido planificar el ataque. Portaba una pistola, un rifle recortado y varios cuchillos. Las cámaras de seguridad muestran cómo atravesó corriendo un control y disparó contra un agente del Servicio Secreto, cuyo chaleco antibalas absorbió el impacto. El agente se recupera en el hospital.
Este proyecto lo hacemos colectivamente. Sostené a El Destape con un click acá. Sigamos haciendo historia.
El gobierno de Estados Unidos trabaja sobre la hipótesis principal de que el presunto atacante actuó como un "lobo solitario”. Según esta línea de investigación, no tendría vínculos con organizaciones políticas ni grupos armados, tampoco se habría radicalizado dentro de una estructura colectiva, sino que habría planificado y ejecutado la acción de manera individual, sin apoyo externo ni coordinación con terceros.
La situación del atacante
Por su parte, el presidente Trump compartió en sus redes sociales imágenes del sospechoso esposado en el suelo, confirmando su detención. Según el periódico español ABC, que tomó testimonios de medios norteamericanos, Allen no tenía antecedentes criminales relevantes, aunque sí un perfil académico destacado.
En el plano judicial, la fiscal del Distrito de Columbia, Jeanine Pirro, adelantó que Allen será imputado por tres cargos: dos vinculados a la posesión de armas y uno por agredir a un agente federal. Mientras tanto, la investigación continúa para determinar las motivaciones detrás del ataque, que aún no han sido esclarecidas.
Cómo fue el ataque
La tradicional cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca se vio interrumpida este sábado por un incidente de seguridad que obligó a evacuar al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y a la primera dama, Melania Trump. El episodio ocurrió en pleno desarrollo del evento, cuando se escucharon disparos dentro del recinto, según quedó registrado en la transmisión en vivo.
Minutos después de ser retirado del lugar, el propio Trump intentó restar dramatismo a lo sucedido mediante un mensaje en redes sociales. Allí agradeció el “fantástico trabajo” del Servicio Secreto, destacando que “actuaron con rapidez y valentía”. El mandatario confirmó además que el presunto tirador había sido detenido y aseguró que había sugerido que “el espectáculo continúe”, aunque aclaró que seguiría las indicaciones de las fuerzas de seguridad.
La velada quedó suspendida tras un ruido de origen incierto que generó alarma entre los asistentes y una reacción inmediata de los organizadores. Se pidió evacuar el salón y muchos invitados se despidieron con aplausos. Algunos periodistas, como Kaitlan Collins de CNN, relataron que permanecieron varios minutos refugiados debajo de las mesas por precaución.
En medio de la confusión, agentes armados del Servicio Secreto subieron al escenario y retiraron al presidente junto a su esposa, siguiendo el protocolo de emergencia. Testigos señalaron que Trump no regresó al lugar tras el incidente y que su paradero inmediato era desconocido.
El mandatario adelantó que en breve se decidirá si el evento tendrá continuidad, aunque reconoció que la velada “ya no será igual a lo previsto” y sugirió que “simplemente, tendremos que repetirla”. La investigación sobre lo ocurrido continúa, mientras la Casa Blanca refuerza las medidas de seguridad en actos públicos de alto perfil.
El manifiesto que dejó el sospechoso
El hombre señalado como responsable del tiroteo ocurrido el sábado durante la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca habría enviado a sus familiares un extenso manifiesto apenas diez minutos antes de iniciar el ataque. En ese documento, según publicó The New York Post, detallaba sus motivaciones y señalaba como “objetivos” a integrantes del gobierno de Donald Trump.
El texto, de más de mil palabras, incluía una lista jerarquizada de blancos, con funcionarios de alto rango del gobierno en los primeros lugares, salvo el director del FBI, Kash Patel. En su escrito, Allen, de 31 años, se presentó como alguien que no está dispuesto a permitir que un "pedófilo, violador y traidor" actúe en su nombre, en lo que sería una referencia al presidente. "Lo que mis representantes hacen se refleja en mí", sostuvo en el documento.
De acuerdo con la reconstrucción publicada, el sospechoso planificó el ataque con antelación y aseguró que buscaba "minimizar las bajas colaterales". En ese sentido, explicó que optaría por "perdigones en lugar de balas sólidas" para reducir el riesgo de que los disparos atravesaran paredes y afectaran a terceros. Durante el episodio, un agente de la División Uniformada del Servicio Secreto recibió el impacto de un disparo, aunque su chaleco antibalas evitó consecuencias fatales. En el manifiesto, Allen también se refirió a las fuerzas de seguridad: "Servicio Secreto: son objetivos solo si es necesario y deben ser incapacitados de forma no letal si es posible (es decir, espero que lleven chalecos antibalas, porque disparar al centro de masa con escopetas destroza a quienes no los llevan)".
