Rubio testifica en caso de excongresista EEUU acusado de cabildear ilegalmente por Venezuela

24 de marzo, 2026 | 13.03

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, dijo el martes que su viejo amigo y excongresista estadounidense David ‌Rivera no le informó ‌de que tenía un contrato de 50 millones de dólares con una empresa propiedad del Estado venezolano cuando mantuvo una reunión sobre Venezuela con Rivera en 2017.

Rivera, de 60 años, está siendo juzgado por cargos penales federales por actuar como agente no registrado del Gobierno del derrocado presidente venezolano, Nicolás Maduro, para intentar aliviar la presión de Estados Unidos ​sobre el país. Rivera ⁠se ha declarado inocente y sus abogados dicen que trabajaba para ‌ayudar a la oposición a derrocar a Maduro.

El testimonio ⁠de Rubio le ha sacado brevemente de ⁠Washington, donde ha estado inmerso en la diplomacia de alto nivel en torno a la guerra del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en ⁠Irán, y le ha llevado al juzgado federal del centro de ​Miami, su ciudad natal y donde comenzó su ‌carrera política.

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Rubio declaró ante el jurado ‌que Rivera, en una reunión celebrada en julio de 2017, le ⁠había dicho que estaba en contacto con personas de confianza en Venezuela que habían convencido a Maduro para que dimitiera.

Rubio dijo que se mostraba escéptico sobre la posibilidad de que la estrategia funcionara, pero que ​al día ‌siguiente le comentó brevemente a Trump que "podría estar pasando algo en Venezuela" y que le mantendría informado.

Al ser interrogado por el fiscal Harold Shimkat, Rubio dijo que no sabía que la empresa de Rivera había recibido pagos del refinador estadounidense Citgo ⁠Petroleum, una filial de la petrolera estatal venezolana.

Si lo hubiera sabido, dijo Rubio, "no habría tomado ninguna medida posterior al respecto".

RIVERA DICE QUE INTENTÓ AYUDAR A LA OPOSICIÓN VENEZOLANA

Se espera que los abogados defensores de Rivera interroguen a Rubio más tarde. Rivera representó al sur de Florida en la Cámara de Representantes de Estados Unidos entre 2011 y 2013.

Rubio declaró que él y Rivera —ambos ‌republicanos cubano-estadounidenses y abiertos opositores a los gobiernos de izquierda de Cuba y Venezuela— eran amigos íntimos y compañeros de piso al inicio de sus carreras políticas.

En su declaración inicial del lunes, el abogado defensor Edward Shohat dijo que las interacciones de Rivera con Rubio eran independientes de su ‌contrato con Citgo. Dijo que el trabajo de Rivera para Citgo estaba relacionado con los negocios, no con la política, por lo que no tenía que ‌registrarse como agente ⁠extranjero.

"David Rivera no tenía motivos para contarle a Rubio sobre ese contrato", dijo Shohat.

A pesar de la supuesta actividad ​de cabildeo, Trump intensificó las sanciones económicas contra Venezuela durante su primer mandato.

Con información de Reuters