Por Corina Pons, Charlie Devereux y Borja Suarez
MADRID, 6 mayo (Reuters) - La llegada este fin de semana de un crucero afectado por un brote de hantavirus está reavivando entre los residentes de las Islas Canarias los recuerdos de las cuarentenas que vivieron durante la pandemia de COVID-19.
Se espera que el MV Hondius, con 150 personas a bordo, llegue a Tenerife el sábado, donde atracará después de que España accedió a las peticiones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de acogerlo, a pesar de las protestas del Gobierno local.
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El archipiélago fue uno de los primeros lugares de Europa en someterse a cuarentenas durante los primeros días de la pandemia.
Más de 700 turistas quedaron varados en un hotel de Tenerife durante 14 días en febrero de 2020 después de que las autoridades cerraron el recinto para evitar la propagación del virus, semanas antes de que este se extendiera al resto de Europa.
Otras epidemias, como el brote de ébola de 2014, también han afectado a las islas, cuya economía depende en gran medida del turismo. El archipiélago también se ha quejado de haber tenido que soportar el peso de una crisis migratoria procedente de África Occidental.
"Creo que somos un archipiélago pequeño, en el cual somos una comunidad en la que ya somos bastante flexibles a la hora de ayudar y de ser bastante flexibles con las personas, pero creo que esto ya es excesivo", dijo Margarita María, una residente local de 62 años. "La gente está asustada, la gente está preocupada y creo que España es un país grandísimo donde hay muchísimos puertos a los que podría ir el crucero".
La Organización Mundial de la Salud (OMS) dice que el riesgo para la población sigue siendo bajo y que la variante detectada entre los pasajeros solo puede transmitirse entre humanos a través de un contacto cercano y prolongado.
No obstante, la noticia estaba despertando el temor de que los hospitales y centros de salud de Tenerife tuvieran que cerrar, según una enfermera que pidió no ser identificada.
"Será como el Covid. Se aplica el protocolo a todos los centros y sanitarios y uno se preocupa por sus hijos, familiares mayores y vulnerables", dijo la enfermera, que añadió que el protocolo de cuarentena de las islas para virus, si se declarara, afectaría a colegios y centros de salud.
Ninguno de los pasajeros que permanecían a bordo del barco presentaba síntomas de la enfermedad y serían repatriados a sus países, mientras que los 14 españoles a bordo serían trasladados en avión a un hospital de Madrid para pasar la cuarentena, dijo el miércoles la ministra de Sanidad española, Mónica García.
Algunos residentes se quejaron de que la condición de las Canarias como destino seguro implicaba que siempre tenían que asumir responsabilidades de las que otros mercados turísticos se desentienden.
"Destinos turísticos que están compitiendo en el mercado internacional con Canarias, por ejemplo, Marruecos, no han sido considerados y la decisión que se toma es traerlos a Canarias, por algo será", dijo Jorge Marichal, presidente de la asociación de hoteleros de Tenerife, Ashotel.
Madrid no ha comunicado lo que se esperaba del archipiélago, lo que dificultaba tranquilizar al sector turístico, señaló el consejero de Turismo del Gobierno regional, Lope Afonso.
(Reportaje de Corina Pons y Borja Suárez; redacción de Charlie Devereux; edición en español de Javier López de Lérida)
