Mar del Plata tuvo su peor temporada desde el fin de la pandemia: menos turistas y caída del consumo

La ciudad recibió 3,14 millones de turistas entre diciembre y febrero, casi 130 mil menos que la temporada anterior, con una ocupación promedio apenas superior al 50%. El descenso se combinó con un fuerte ajuste en el gasto de los visitantes.

12 de marzo, 2026 | 08.44

El cierre de la temporada de verano en Mar del Plata dejó un resultado desolador para la principal ciudad balnearia de la Argentina. Según los datos oficiales presentados por el Ente Municipal de Turismo y Cultura (Emturyc), la localidad costera registró su desempeño más bajo desde el fin de la pandemia, una tendencia de retracción que se sintió tanto en las calles como en los comercios.

Entre el 1 de diciembre y el 28 de febrero, la ciudad recibió a 3.141.427 turistas, una cifra que, si bien supera la barrera de los tres millones, representa una pérdida de casi 130.000 visitantes respecto al ciclo anterior. El informe revela que la ocupación promedio global apenas superó el 50%, lo que refleja un verano donde los alojamientos vacíos fueron más notorios que en años anteriores.

La caída no fue uniforme a lo largo del trimestre: el mes de enero fue el que más sufrió el impacto, con una retracción del 7,1%, convirtiéndose en el período de mayor caída en la afluencia de público. Por el contrario, febrero logró amortiguar el golpe con un descenso de apenas el 0,7%, sostenido principalmente por el impulso de los feriados de Carnaval, que atrajeron a quienes buscaron un descanso de último momento.

Cambios en el comportamiento del turista

Se registró una fuerte caída en el sector gastronómico, con visitantes que limitaron sus salidas a bares y restaurantes. Esta tendencia hacia la austeridad se reflejó también en la elección del alojamiento y el transporte:

  • Alojamiento: El 41,3% de los veraneantes optó por hospedarse en vivienda propia, mientras que la hotelería solo captó al 25,9% de los arribos.
  • Transporte: El auto particular fue el medio hegemónico, utilizado por el 81,4% de los turistas, dejando al ómnibus y al tren con una participación mucho menor.

La mirada provincial y las críticas al rumbo económico

Este escenario local se da en sintonía con un balance provincial preocupante. A nivel general, la provincia de Buenos Aires recibió 8,7 millones de turistas, lo que implica una baja de 421.000 personas en comparación con el verano pasado. Los indicadores económicos son aún más drásticos, con una caída del consumo del 24,1% y un desplome de casi el 30% en los ingresos reales generados por la actividad.

Frente a estos números, el ministro de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica bonaerense Augusto Costa no dudó en señalar las causas políticas detrás de la crisis. El funcionario sostuvo que el sector enfrenta una "dura realidad" producto de una "competencia desleal" promovida por el Gobierno nacional. 

Según Costa, el fomento de los viajes al exterior mediante un "tipo de cambio artificial" y la eliminación de las políticas de apoyo al turismo interno dejaron a las familias de clases medias y populares sin posibilidades de vacacionar. Para la gestión provincial, la pérdida de casi 80.000 empleos en los últimos dos años es el reflejo directo de las políticas de Javier Milei que hoy golpean el corazón de la industria turística de la Provincia.