Más de la mitad de los hogares argentinos se endeuda para sobrevivir

Un informe de la consultora Zentrix reveló que el 56,4% de las familias recurrió al crédito en los últimos seis meses para pagar comida, servicios y alquileres, mientras que la mayoría no logra llegar al día 20 del mes con sus ingresos.

22 de marzo, 2026 | 16.11

El 56,4% de los hogares argentinos recurrió al crédito en los últimos seis meses para pagar comida, servicios, alquileres y tarjetas, según un informe de la consultora Zentrix.  En tanto, la mayoría no logra llegar al día 20 del mes con sus ingresos.

En primer lugar, el estudio Monitor de Opinión Pública (MOP) reveló que casi 6 de cada 10 familias se endeudaron para afrontar gastos cotidianos.  A continuación, se destacó que dentro de ese grupo, casi 9 de cada 10 ya enfrentan dificultades para cumplir con los pagos, lo que refleja un deterioro creciente en la capacidad de respuesta financiera de los hogares.  

Por otra parte, el informe subrayó que el crédito no se orienta a inversiones, sino a cubrir necesidades básicas en un contexto de inflación persistente.  En efecto, el 83,9% de los encuestados afirmó que su salario no logra ganarle a la suba de precios, lo que genera un círculo vicioso de endeudamiento.  

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Asimismo, más de la mitad de la población reconoció que no consigue llegar al día 20 de cada mes con sus ingresos, lo que marca un límite temporal claro en la capacidad de subsistencia.  

Familias endeudadas: el motivo de los préstamos 

En cuanto a los principales usos de los préstamos, se concentran en gastos cotidianos, pago de tarjetas y cancelación de otras deudas, lo que confirma que el endeudamiento se utiliza como un sustituto del salario.  De este modo, la deuda deja de ser una herramienta financiera y se convierte en un mecanismo de subsistencia, alterando su función original en la economía doméstica.  

Además, la consultora describió un proceso de cuatro etapas: caída del poder adquisitivo, dificultad para sostener el consumo, recurso al endeudamiento y creciente incapacidad de pago, un esquema que se repite en gran parte de los hogares.  

En paralelo, el informe puso la lupa sobre la credibilidad de las estadísticas oficiales del INDEC, un aspecto que profundiza la desconfianza social.  Un 65,8% de la población considera que los datos de inflación publicados no reflejan la realidad cotidiana, lo que erosiona la legitimidad de las cifras oficiales.  

Al respecto, se señaló que existe una brecha cada vez más visible entre los números oficiales y la economía vivida en los hogares, generando un clima de incertidumbre.  También se mencionó la sospecha de injerencia política en las estadísticas y la percepción de que las canastas no representan con precisión el consumo real, lo que amplifica la desconfianza.  

En este contexto, el deterioro económico impacta directamente en la imagen del Gobierno Nacional, que enfrenta un aumento en la desaprobación social. Finalmente, la desaprobación de la gestión de Javier Milei alcanzó el 53,3% en marzo, mientras que la aprobación cayó al 38,5%.