Advierten por una nueva suba de la carne y Nicolás Pino salió a justificarlo: "Se come más pollo"

Tras el fuerte aumento del primer bimestre, desde el sector adelantaron un nuevo incremento y lo justifican como un "cambio cultural".

26 de febrero, 2026 | 12.38

Con niveles de consumo desplomados, en el sector productor advirtieron por un nuevo aumento en el precio de la carne y señalaron que el techo aún no se vio en la góndola. El presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Nicolás Pino, justificó las subas al argumentar que la caída de ventas se debe a "cambios culturales".

"Hubo aumentos de precios pero hay que venir de dónde venimos y dónde estamos. Ahora no se apura a vender, se engorda el novillo, se guardar una ternera para preñar", afirmó Pino. Y agregó: "Son ciclos biológicos, que no podemos acelerar, vana demanda por tiempo. No nos angustiemos, seguimos siendo el país número 3 mundial de consumo de proteína animal".

En diálogo con la señal de noticias A24, Pino argumentó: "Ha cambiado el consumo, subió el de pollo, el de cerdo y bajó el de carne. Hay cambios culturales y a su vez estamos reacomodando, es duro". Como si fuera poco, todavía quedan aumentos por aplicarse.

Se viene otro aumento en la carne

El titular de la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (FIFRA), Daniel Urcía, manifestó su inquietud por el encarecimiento de la carne vacuna y atribuyó la situación a un proceso que se arrastra desde hace años, signado por la reducción del stock ganadero y la recomposición de precios tras un período prolongado de intervenciones en el sector.

En diálogo con Cadena 3, el dirigente señaló que el escenario actual es el resultado de decisiones acumuladas en el tiempo. Según explicó, con la actualización de valores registrada en 2025, el ajuste fue contundente: el precio al consumidor avanzó alrededor del 70%, el de la hacienda un 80%, mientras que la inflación general se ubicó en torno al 32%. Reconoció que esperaba que la escalada encontrara un freno este año, aunque admitió que la tendencia continuó tanto en enero como en febrero.

En relación con el novillito de hasta 350 kilos —una de las categorías más demandadas— precisó que en los principales mercados de referencia el incremento rondó el 20% a lo largo de febrero. Explicó que cuando el valor de la hacienda sube en ese nivel, la cadena comercial no puede absorber más de un 10% sin trasladar el resto al precio final en mostrador.

Respecto de la reapertura exportadora como posible factor de presión, relativizó su influencia. Afirmó que no es la causa principal del aumento, aunque podría tener algún efecto. Argumentó que, en un contexto de mejores precios y condiciones climáticas favorables, si el productor no está urgido por vender, opta por retener el animal, sumarle kilos y comercializarlo uno o dos meses más tarde.

En materia de consumo, descartó riesgos de desabastecimiento, pero anticipó modificaciones en las costumbres. Consideró que el asado seguirá siendo un clásico, aunque podría reducirse su frecuencia. Señaló además que el pollo y el cerdo ganaron terreno como alternativas: actualmente el consumo per cápita ronda los 50 kilos anuales de carne vacuna y una cifra similar de pollo, mientras que la producción porcina mantiene un crecimiento de entre 2% y 3% cada año.

El dirigente también mencionó la caída de la faena, que en enero retrocedió un 10%, lo que implica una menor cantidad de kilos disponibles en el mercado interno. A su entender, el sector todavía no llegó a un “techo” de precios y, como ocurrió en otras etapas, podría darse luego un período de mayor estabilidad.

En cuanto a los valores vigentes, indicó que el kilo de asado se ubica en promedio cerca de los 25.000 pesos, con variaciones según corte y zona. Recordó que el precio promedio de los distintos cortes rondaba los 17.500 pesos, aunque tras los nuevos incrementos podría posicionarse entre 20.000 y 21.000 pesos.