El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, nombró el miércoles a Ernesto Justiniano como ministro de Defensa, quien prometió despejar las barricadas tras semanas de disturbios sociales y protestas masivas que han bloqueado las calles de las principales ciudades.
«La tarea inmediata es restablecer la normalidad: carreteras transitables, suministros, atención médica, trabajo y paz», afirmó Justiniano.
El conflicto comenzó con una huelga de trabajadores en mayo que se intensificó hasta incluir bloqueos de carreteras y el corte de acceso a las ciudades vecinas de La Paz y El Alto, donde viven unas 2 millones de personas.
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Los manifestantes, entre los que se encuentran sindicatos y grupos leales al expresidente izquierdista Evo Morales, exigen al gobierno de Paz que revierta las medidas de austeridad y aborde el aumento del costo de vida.
Paz afirmó que había enviado al Congreso un proyecto de ley que autoriza operaciones conjuntas de la política y el ejército para despejar las carreteras.
(Reportaje de Daniel Ramos; edición de Kylie Madry, Eliana Raszewski)
