Con una carrera en constante ascenso dentro de la escena urbana rioplatense, Knak se prepara para uno de los shows más especiales de su recorrido con la despedida oficial de Positivo en Niceto Club. Será una noche cargada de simbolismo que marcará el cierre de una etapa clave en su vida artística. Las entradas ya se encuentran a la venta a través de Venti.
Luego de presentarse en escenarios masivos como Cosquín Rock y el Buenos Aires Trap, el artista uruguayo apuesta ahora por la cercanía e intimidad de una sala emblemática para despedir un disco que funcionó como carta de presentación y también como un proceso de transformación personal.
Knak despide "Positivo" en Niceto Club
Mientras anticipa que su próximo álbum será “el más ambicioso” de su carrera, Knak habla sobre su reconexión con el trap, la búsqueda de un sonido más orgánico, el desafío de reinventarse y la importancia de crecer dentro de una escena que todavía se sigue construyendo colectivamente.
Positivo fue un disco muy personal y una carta de presentación. Ahora que lo despedís en Niceto, ¿sentís que cerrás una etapa importante en tu vida y en tu carrera?
- Siento que fue un álbum importante para mí porque me ayudó a entender muchas cosas, no solo musicales sino también personales. Fue una etapa de mucho crecimiento, de búsqueda y también de conectarme desde un lugar más honesto conmigo mismo. Despedirlo en Niceto tiene algo muy simbólico porque siento que cierro un ciclo, pero al mismo tiempo abro otro que me tiene muy entusiasmado.
Adelantaste que tu próximo álbum va a ser el más ambicioso de tu carrera. ¿Qué tiene este nuevo proyecto que lo vuelve tan distinto y desafiante para vos?
- Creo que lo que se viene es de lo más ambicioso que hice hasta ahora porque me estoy exigiendo y llevando al límite. Hay una búsqueda mucho más profunda en el sonido, en el concepto, en lo visual y también en todo lo que quiero llevar al vivo. Venimos trabajando hace mucho con mi equipo para que esto salga bien. Me estoy permitiendo experimentar más, trabajar desde otro lugar y tomarme el tiempo de hacer algo que realmente me represente al cien por ciento.
Hablaste de una búsqueda más orgánica y de una reconexión con tus raíces sonoras. ¿Cómo se traduce eso en las nuevas canciones y qué diferencias vamos a notar respecto a Positivo?
- Creo que en las nuevas canciones se nota una energía mucho más cruda y más directa. Hay una reconexión con mi lado más trapero y con el sonido con el que mucha gente conectó conmigo desde el principio. No siento que sea volver atrás, sino agarrar esa esencia y llevarla a otro nivel con todo lo que aprendí estos años. Capaz respecto a Positivo cambia bastante el enfoque o la estética, pero siento que ahora todo está más definido y más alineado con el artista que quiero ser.
Después de tocar en festivales masivos como Cosquín Rock o Buenos Aires Trap y también en salas más íntimas como Niceto, ¿de qué manera cambia tu energía y tu forma de conectar con el público?
- Son energías muy distintas y las disfruto mucho por diferentes motivos. Los festivales tienen algo muy explosivo, muy intenso, donde sentís la magnitud de todo y conectás con gente que capaz te está viendo por primera vez. Pero las salas como Niceto o La Trastienda en Uruguay tienen una cercanía especial. Hay algo más íntimo. Podés mirar a la gente a la cara y generar otro tipo de conexión. Y para un show como este, donde estoy cerrando una etapa tan importante, eso tiene muchísimo valor para mí.
Venís consolidándote como una de las voces fuertes de la escena urbana rioplatense. ¿Qué lugar querés que ocupe este próximo disco dentro de tu carrera y qué te gustaría que deje en la gente que lo escuche?
- Me gustaría que este próximo disco ocupe un lugar importante no solo en mi carrera, sino también que marque un poco el rumbo de cómo quiero sonar y hacia dónde quiero llevar mi música. Ojalá que la gente pueda conectar con eso, que les deje algo real y que puedan sentirse identificados. Para mí la música siempre fue eso: un lugar donde encontrarte un poco con vos mismo. Para mí también es clave entender que si crece uno, crecemos todos, y más en una escena como la de Uruguay, donde siento que todavía estamos construyendo muchísimo juntos.
