En una celebración muy especial, la reina Letizia destacó el valor cultural de la relación entre España y Paraguay al conmemorar el 50 aniversario del Centro Cultural de España en Paraguay. Lo que llamó la atención fue su decisión de comenzar su mensaje en guaraní, la lengua indígena del país, marcando un gesto de respeto profundo hacia la identidad local.
La monarca saludó a los colaboradores del centro con un cálido “Hola a todos, vy’apavẽ nde arambotyre. Muchas felicidades por estos 50 años”, estableciendo un vínculo cercano y simbólico. Luego, invitó a pensar en este aniversario como una etapa de madurez, donde se acumula la experiencia suficiente para reflexionar sobre el pasado y proyectar el futuro.
Letizia explicó que esta celebración representa una etapa vital similar a la que atraviesan las personas cuando “tenemos ya una experiencia suficiente para pararnos a pensar, hacer cuentas con la vida e imaginar algo del futuro”. Para reforzar esta imagen, utilizó una metáfora muy vinculada a la cultura paraguaya: el ñandutí, un encaje artesanal que representa la diversidad y la unión de historias.
“El Centro Cultural es una constelación de historias, como si se tratara de una pieza de ñandutí, ese encaje precioso hecho de hilos entretejidos de diferentes colores”, afirmó, destacando así la riqueza y complejidad del entramado cultural que sostiene la institución.
Además, subrayó el rol del centro como un ejemplo exitoso de cooperación cultural y social entre ambos países, y como motor de una red más amplia de centros culturales de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, que ya cuenta con 15 sedes en América Latina y África.
El recuerdo de la reina de España de Paraguay
En su mensaje, Letizia recordó también su visita al centro hace casi cinco años, cuando pudo conocer de cerca sus espacios y actividades. Mencionó especialmente la biblioteca, las salas de exposiciones y los patios, así como el encuentro con obras de artistas como Néstor Portillo y Ediltrudis Noguera, y una emotiva presentación de danza con personas con discapacidad.
“Me gustaría estar hoy allí con vosotros”, confesó la reina, mostrando su conexión personal con el lugar y la comunidad cultural que lo sostiene.
Para cerrar, agradeció la continuidad del centro como un espacio de encuentro, formación y creación, y lo definió como “el archivo vibrante de nuestra historia conjunta y un espacio público desde el respeto y la inclusión”. Finalmente, alentó a seguir fortaleciendo esta comunidad cultural con un cálido “Muchas gracias, aguyje, y a por 50 años más”.
