Cómo hacer el clásico postrecito de vainilla en casa: receta fácil

Paso por paso, cómo preparar el postre de vainilla como el de la famosa marca pero en casa y de forma económica.

04 de febrero, 2026 | 19.04

Hay un postre de vainilla que a todos se nos viene en mente, pero que comprarlo a diario para los más pequeños, o, incluso, como un gusto cada tanto para los grandes con nostalgia, puede significar un golpe al bolsillo. Por suerte se puede preparar en casa, y queda igual al de la famosa marca, solo que más barato y con el toque de ser casero. A continuación la receta.

Receta de postrecito de vainilla casero

El postrecito de vainilla es un clásico y una gran opción para combatir el antojo dulce, sobre todo, de los chicos. Prepararlo en casa no es ninguna ciencia y definitivamente abarata los costos. A continuación compartimos los ingredientes necesarios y el paso a paso de esta receta tan rica como fácil.

El famoso postrecito de vainilla se puede preparar en casa.

Ingredientes

  • 500 ml de leche
  • 3 yemas
  • 80 g de azúcar (aprox. 1/3 de taza)
  • 30 g de maicena (2 cucharadas colmadas)
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 30 g de manteca
  • 100 ml de crema de leche (opcional, para extra cremosidad)

Preparación

  1. En un bowl, batir las yemas con el azúcar hasta que la mezcla esté más clara.
  2. Disolver la maicena en un chorrito de leche fría y sumarla al batido.
  3. Calentar el resto de la leche en una olla a fuego medio, sin que llegue a hervir.
  4. Incorporar de a poco la leche caliente a la mezcla de yemas, revolviendo constantemente.
  5. Volver todo a la olla y cocinar a fuego bajo, sin dejar de mezclar, hasta que espese y tenga textura de crema.
  6. Retirar del fuego, agregar la manteca y la esencia de vainilla, y mezclar bien.
  7. Si se quiere una textura más parecida al postrecito original, sumar la crema de leche y unificar.
  8. Repartir en vasitos, dejar entibiar y llevar a la heladera por al menos 2 horas.

Revolver de manera constante durante toda la cocción es fundamental para lograr una crema suave y homogénea. Al ser una preparación a base de yemas y almidón, el movimiento continuo evita que se formen grumos y que la mezcla se adhiera al fondo de la olla, además de ayudar a que espese de forma pareja.

Si se busca una textura todavía más sedosa, una buena opción es procesar la crema con un mixer de mano apenas termine la cocción. Este paso no es obligatorio, pero hace la diferencia si se quiere un resultado bien similar al postre de la famosa marca.