Chau a Mercurio retrógrado: cuándo, cómo y significado de que se ponga directo

Este 20 de marzo Mercurio dejará de estar retrógrado. Cómo será su nueva etapa y cómo afectará a las emociones.

19 de marzo, 2026 | 16.31

Mercurio dejará de retrogradar el próximo 20 de marzo, esto quiere decir que entrará en una nueva etapa. Según el astrólogo Álvaro Norambuena, el planeta se inducirá en una etapa estacionaria directa.

Qué sucede cuando Mercurio deja de estar retrógrado

Cuando Mercurio retrógrado llega a su fin, ocurre un momento llamado fase estacionaria directa. Es un punto de transición muy particular, y en astrología se considera incluso más intenso que el propio retroceso.

Es el período, que generalmente dura entre 1 a 3 días, en el que Mercurio parece “detenerse” en el cielo antes de retomar su movimiento directo. No está realmente quieto, pero desde la Tierra se percibe así. Energéticamente, es como un punto de pausa y recalibración, en este sentido, lo que venía trabado empieza a moverse, pero todavía con cierta inercia del caos anterior.

Mercurio entra en una nueva fase este 20 de marzo.

Durante la fase estacionaria de Mercurio, muchas personas experimentan una mezcla de sensaciones contradictorias: por un lado, aparece cierta claridad mental sobre situaciones que venían generando dudas, pero al mismo tiempo persiste una sensación de confusión o inestabilidad. Este “limbo emocional” puede traducirse en cambios de humor, pensamientos repetitivos y la necesidad de replantear decisiones recientes.

En este período también es común que aumente la ansiedad o la impaciencia. La energía empieza a moverse después de semanas de estancamiento, lo que despierta ganas de avanzar, resolver conflictos o tomar decisiones importantes. Sin embargo, no todo fluye de inmediato, y esa diferencia entre lo que se desea y lo que efectivamente sucede puede generar frustración o tensión interna.

Además, la fase estacionaria suele activar un proceso de introspección más profundo. Todo lo que se removió durante el retroceso, ya sea en vínculos, trabajo o cuestiones personales, comienza a ordenarse, pero todavía de manera sensible. Por eso, es frecuente sentirse más emocional, reflexivo o incluso nostálgico, especialmente si reaparecen temas del pasado que aún no estaban del todo resueltos.

A medida que Mercurio directo retoma su curso, estas emociones tienden a estabilizarse de forma progresiva. La comunicación se vuelve más clara, las decisiones empiezan a consolidarse y la intensidad emocional disminuye. Sin embargo, este proceso no es inmediato, dado que durante algunos días más puede sentirse una especie de “resaca emocional”, hasta que finalmente se recupera la sensación de equilibrio y avance.