El Año Nuevo Chino 2026 se celebra del 17 de febrero al 3 de marzo y, según la tradición, es un momento clave para limpiar la casa y dejar atrás todo aquello que pueda trabar la llegada de la abundancia. Desde la mirada del Feng Shui, no se trata solo de ordenar por estética, sino de eliminar objetos que bloquean la energía y simbolizan estancamiento. En este sentido, hay 10 cosas que conviene sacar del hogar antes de que empiece el nuevo ciclo lunar para abrirle paso a la prosperidad y a las oportunidades.
Año Nuevo Chino: cuáles son los objetos que hay que sacar de casa y por qué
Uno de los primeros puntos a revisar es la ropa acumulada. Prendas rotas, gastadas o que no se usan desde hace años ocupan lugar y representan apego al pasado. Donar lo que esté en buen estado ayuda a renovar la energía y a liberar espacio físico y mental.
Los juegos de sábanas también suelen acumularse de más. El Feng Shui recomienda quedarse solo con lo necesario, es decir, dos juegos por cama son suficientes. El resto, si está en mal estado, conviene descartarlo.
En la cocina, los recipientes de comida y la vajilla suelta son un clásico del desorden. Tapas sin tupper, platos desparejos o piezas que nunca se usan generan caos visual y funcional. Por otro lado, las cajas de electrodomésticos suelen guardarse “por si acaso”, pero rara vez se reutilizan. Ocupan mucho espacio y no aportan nada positivo. Lo ideal es conservar solo manuales y garantías.
Otro foco de acumulación son los papeles y documentos viejos. Facturas vencidas, apuntes inútiles o papeles sin valor real solo suman ruido y desorganización. Hacer una selección y quedarse con lo esencial aporta claridad. Asimismo, los muebles viejos o en desuso también bloquean la energía. Si ya no cumplen una función concreta, conviene retirarlos en lugar de arrinconarlos o guardarlos sin sentido.
Las flores secas o marchitas simbolizan desgaste. Mantener plantas sin vida en casa puede afectar la energía del ambiente. Reemplazarlas por flores frescas o plantas sanas ayuda a revitalizar los espacios. En este sentido, los frascos y envases de vidrio o plástico reutilizados en exceso generan acumulación innecesaria. Si no tienen un uso claro, lo mejor es reciclarlos o regalarlos.
El teléfono fijo, cada vez más obsoleto, todavía aparece en algunos hogares como objeto decorativo. Desde el Feng Shui, representa lo antiguo y lo que ya no se usa. Deshacerse de él es un gesto de renovación. Por último, los elementos de ejercicio que no se usan, como caminadoras o pesas abandonadas, funcionan como recordatorios de metas incumplidas. Si no forman parte de la rutina, liberarse de ellos aligera la carga simbólica.
