El otoño es la época del año perfecta para incorporar ácido hialurónico en las rutinas de skincare. No solamente se trata de una cuestión estética, sino de cuidado de la piel. Durante esta época, la piel empieza a atravesar uno de sus momentos más sensibles del año y es por esto que requiere prestarle más atención.
Después de meses de exposición solar, viento y cambios en la rutina, es común sentir el rostro más apagado, con menos elasticidad y con más líneas de expresión que comienzan a marcarse. Aunque muchas veces el foco del cuidado intensivo se pone en el verano, los especialistas coinciden en que es en esta época cuando realmente conviene reparar y preparar la piel.
Según la doctora Laura Castelblanque, quien dialogó con La Marina Alta, estos meses son los ideales para incorporar el ácido hialurónico en la rutina o hacerse tratamientos como la mesoterapia con ácido hialurónico de baja densidad, que permiten una hidratación más profunda sin modificar los volúmenes del rostro.
Con la llegada del otoño empieza a notarse más la falta de luminosidad, tirantez y una textura irregular. Esto se debe a la pérdida de agua transepidérmica, un proceso que debilita la capacidad de la piel para mantenerse hidratada y resistente frente a las agresiones externas.
En este contexto, el ácido hialurónico se convierte en el mejor aliado para recuperar la salud de la piel. Su función no se limita a hidratar en la superficie, sino que además actúa atrayendo y reteniendo agua en las capas más profundas, lo que mejora la elasticidad y suaviza las líneas finas.
Cómo incorporar el ácido hialurónico a tu rutina
Para sumar ácido hialurónico a la rutina de skincare, lo más recomendable es usarlo en formato sérum sobre la piel limpia y apenas húmeda. Esto ayuda a potenciar su capacidad de atraer y retener agua. Después, es clave aplicar una crema hidratante para sellar esa humedad y reforzar la barrera cutánea.
La constancia también es muy importante; usarlo tanto de día como de noche permite mejorar progresivamente la elasticidad, la textura y la luminosidad de la piel. Incluso en otoño, no hay que dejar de lado el protector solar, ya que la radiación UV sigue afectando la salud cutánea.
Si buscás resultados más profundos, existen tratamientos como la mesoterapia con ácido hialurónico, que trabajan desde el interior sin modificar los volúmenes del rostro. En conjunto con una buena rutina, pueden potenciar el efecto de hidratación y ayudar a mantener la piel en mejores condiciones a lo largo del tiempo.
