El truco clave para volver al trabajo sin que se "vuele" el descanso de las vacaciones

Pasar del descanso total de las vacaciones a la exigencia máxima en un día puede ser un golpe fuerte para la salud mental. Los especialistas recomiendan una técnica clave para no volver al 100% muy rápido y cómo organizar la agenda para evitar el desborde.

03 de marzo, 2026 | 18.44

El fin de las vacaciones suele traer consigo una paradoja: volvemos descansados, pero la sola idea de retomar la rutina nos agota. El paso del modo relax a la exigencia diaria no siempre es sencillo y, para muchos, intentar recuperar el ritmo habitual de manera inmediata se traduce en fatiga, dificultad para concentrarse y una rápida sensación de desborde.

En este contexto, surge con fuerza el concepto de soft landing (aterrizaje suave). No se trata de una moda, sino de una estrategia consciente para administrar la energía. El enfoque propone una transición progresiva: en lugar de arrancar al 100% desde el primer minuto, la idea es organizar prioridades, distribuir tareas y ajustar horarios de manera gradual, respetando los tiempos de adaptación física y emocional.

Para los especialistas, este malestar no debe ser motivo de alarma, sino que es una respuesta natural del organismo. La Lic. Fernanda Rivadeneira, psicóloga de Boreal Salud (MP. 4842), explica con claridad este fenómeno: "El estrés post vacacional es un malestar que algunas personas experimentan al volver a la rutina después de un periodo de descanso. Es un proceso de transición, donde el sujeto debe reacomodarse nuevamente a los horarios de trabajo y las responsabilidades. No es patológico, no es una enfermedad, sino una reacción esperable ante un cambio en la posición que una persona ocupa en la vida cotidiana".

La profesional derriba el mito de la "vagancia" y pone el foco en la salud mental: "Este pasaje no es inmediato, requiere un tiempo de adaptación psíquica. No se trata de no querer trabajar, sino del esfuerzo psíquico que implica volver a ocupar un lugar dentro de las exigencias del orden social". Según Rivadeneira, el problema solo es relevante si persiste en el tiempo, ya que "el ser humano no es una máquina que puede pasar de las vacaciones al trabajo sin ningún efecto subjetivo".

Planificar el regreso a la jornada laboral de las vacaciones con criterios realistas es fundamental para evitar la sensación de cansancio.

Claves para un regreso equilibrado

Planificar el regreso con criterios realistas es fundamental. Dormir adecuadamente, evitar agendas sobrecargadas de reuniones los primeros días y establecer metas alcanzables son medidas que reducen el impacto del cambio. Desde Boreal Salud refuerzan esta idea de darle lugar a la subjetividad: “Es necesario un tiempo para que el psiquismo se acomode, que necesita para volver a habitar la rutina. Más que pensarlo como problema, podemos entenderlo como un indicador de que el ser humano no funciona automáticamente. Siempre requiere un tiempo adaptarse a los cambios”.

Sostener una alimentación equilibrada, retomar horarios regulares de descanso y programar pausas activas durante la jornada laboral son hábitos que ayudan a estabilizar la energía. Si la desmotivación o el cansancio se prolongan demasiado, la recomendación es consultar con un profesional para detectar señales de sobrecarga antes de que afecten la salud integral.