Entre ratas y sin salario: el drama de los trabajadores de una importante empresa alimenticia

Los empleados de una empaquetadora de fruta y verdura denunciaron las insalubres condiciones laborales y los bajos sueldos. 

20 de julio, 2026 | 10.00

En una importante empresa empaquetadora de alimentos se vive una situación que refleja el presente de crisis económica que vive el país desde la llegada de Javier Milei. Los trabajadores denuncian atrasos salariales y condiciones laborales muy precarias que incluyen realizar su labor rodeados de ratas.

Esto sucede en la empacadora de frutas y verduras Magnifresh, ubicada en la localidad bonaerense de Alsina, partido de Baradero, donde los empleados mantienen desde hace una semana un acampe frente a la planta para reclamar por estas situaciones.

La protesta involucra a unos 65 trabajadores, aunque la empresa emplea entre 130 y 150 personas. Según denuncian, los incumplimientos salariales se repiten desde hace meses, pero en esta oportunidad decidieron paralizar parte de la actividad.

"No nos pagaron los sueldos como corresponde a los trabajadores. Esto pasa todos los meses. Pero esta vez fue mucha gente. Decidimos hacer lo que estamos haciendo: parar y no trabajar", contó Florencia, empleada de la empresa a Radio 750.

La trabajadora aseguró que muchos compañeros no adhieren a la protesta por temor a represalias. "Tuvimos que levantar. Porque no somos gente conflictiva, pedimos lo que nos corresponde. Eso es lo que está pasando", afirmó al referirse a las amenazas de desalojo y a la posibilidad de que intervenga la Infantería.

Además de los salarios adeudados, los empleados denunciaron un esquema de precarización laboral que, aseguran, se sostiene desde hace tiempo. Según relataron, trabajan turnos de 12 horas, sin respetarse el convenio colectivo ni las categorías laborales, cobrando alrededor de $35.000 por jornada.

Trabajo entre ratas

Las condiciones dentro de la planta también son un foco de conflicto, debido a la precarización laboral que sufren, algo que también se agravó desde la llegada de Javier Milei: "Ni un perro vive como trabajamos nosotros. Comemos en el piso con veneno para ratas al lado. Tenemos que trabajar pateando a los ratones".

Otro punto que señaló es que tampoco cuentan con comedor, que los baños se encuentran fuera del galpón y que disponen de apenas unos minutos para utilizarlos. "No tenemos nada; nada de nada. Nos dan un tiempo para ir al baño, pero si te excedes, te suspenden", denunció y cuestionó el régimen disciplinario aplicado por la empresa, marcando que "si llegás un minuto tarde, porque el acceso de la fábrica a donde marcamos tiene 250 metros, y llegaste para marcar un minuto tarde, te descuentan el día. No tienen tolerancia. No te dejan pasar".

"Cobramos el 20 por ciento en blanco y el 80 por ciento en negro. Te dan un sobre con toda la plata adentro. Este mes hubo sobres vacíos. Y gente que no pudo entrar a la fábrica para cobrar", sumó la empleada de Magnifresh. Todo esto motivó la intervención del Sindicato de Embaladores, Descartadores y Alambradores de San Pedro (SEDA), que mantuvo una audiencia en el Ministerio de Trabajo bonaerense. Tras ese encuentro, el organismo intimó a la empresa a regularizar los salarios adeudados.

Sin embargo, los trabajadores denuncian que las presiones continuaron. Según afirmaron, el propietario de la firma, Ignacio Santoro, filmó las patentes de las motos de quienes participan del acampe, mientras persisten las amenazas de desalojo.

Los trabajadores denuncian represalias tras el reclamo.