Nadie te lo cuenta: el secreto para transformar el huevo en un superalimento

Si el huevo se combina de forma correcta, sus beneficios se potencian al punto de convertirlo en un superalimento.

21 de marzo, 2026 | 16.16

No es ninguna novedad que huevo es una gran fuente de proteína. Quienes llevan adelante una alimentación saludable y hacen ejercicio a diario, consumen una gran cantidad de este alimento. Pero lo que nadie te cuenta es que, si se combina el huevo de manera correcta, sus beneficios se potencian al punto de convertirlo en un superalimento.

Cómo combinar el huevo para que sea un superalimento

Según el “Estudio de Consumo de Huevo en Argentina 2025”, el consumo de huevo en Argentina en el año 2025 alcanzó un récord de 385 unidades por persona al año, ubicándolo como el segundo alimento más importante de la dieta nacional, solo por detrás de las carnes rojas. Su valor nutricional, su versatilidad y su bajo costo lo convierten en una opción accesible y completa.

El huevo combinado de forma correcta se transforma en un superalimento.

Sin embargo, su potencial puede ir mucho más allá. La clave está en cómo se lo combina. La ciencia nutricional habla de “sinergia alimentaria”, que se trata de una estrategia que permite potenciar la absorción de nutrientes y maximizar sus beneficios en el organismo. En este sentido, el huevo puede transformarse en un verdadero superalimento.

Una de las combinaciones más recomendadas es la del huevo con verduras de hoja verde. La yema aporta grasas saludables que ayudan al cuerpo a absorber mejor ciertos compuestos presentes en los vegetales, como los carotenoides. Estos antioxidantes son muy buenos para la salud visual. Un estudio de la Universidad de Purdue, Indiana, Estados Unidos, demostró que sumar huevo a una ensalada puede aumentar entre 3 y 9 veces la absorción de estos nutrientes. Pero vale aclarar que, sin la grasa de la yema, gran parte de estos compuestos se pierde.

Por otro lado, el huevo también contiene hierro, pero su aprovechamiento mejora significativamente si se lo combina con alimentos ricos en vitamina C, como el morrón, el tomate o unas gotas de limón. Otro punto fuerte del huevo es su aporte de vitamina D, un nutriente poco frecuente en alimentos naturales. Esta vitamina es esencial para que el calcio se fije correctamente en los huesos, y una manera de incorporarla de manera fácil es con un omelette de queso y semillas de sésamo.

Por último, al sumarle palta al huevo, rica en grasas monoinsaturadas y vitamina E, se favorece la absorción de vitaminas liposolubles presentes en la yema, como la A, D, E y K, mientras que si se lo combina con arroz, se incorpora carbohidratos complejos que reponen las reservas de energía.