En festivales, viajes largos o baños públicos en mal estado, una solución poco conocida empezó a ganar popularidad, los dispositivos que permiten a las mujeres orinar de pie. Se trata de un accesorio práctico, portátil y cada vez más difundido, impulsado incluso por redes sociales.
Los llamados dispositivos urinarios femeninos, también conocidos como FUD por sus siglas en inglés, son herramientas diseñadas para redirigir el flujo de orina y permitir orinar de pie de forma más cómoda e higiénica.
En la mayoría de los casos tienen forma de embudo o cono anatómico que se adapta al cuerpo. Pueden ser reutilizables (generalmente de silicona médica o plástico) o descartables, y su uso es sencillo. Se colocan en la zona íntima y canalizan la orina hacia adelante para evitar el contacto con superficies.
Este tipo de dispositivos surgió hace décadas, pero en los últimos años se volvieron tendencia por su practicidad en contextos como campings, recitales o viajes, donde los baños pueden ser escasos o poco higiénicos.
Entre sus principales ventajas, especialistas y fabricantes destacan que ayudan a evitar el contacto con inodoros contaminados y permiten mayor autonomía en situaciones donde acceder a un baño resulta difícil.
Cómo son los dispositivos urinarios femeninos y cómo funcionan
Modelos como Liberpee o Waypi muestran el formato más común, dispositivos pequeños, livianos y plegables que se guardan en una bolsita o estuche. Están diseñados para evitar derrames y salpicaduras, adaptándose a la anatomía femenina para un uso más seguro. Si bien su uso no es complejo, muchas marcas recomiendan practicar previamente en casa para familiarizarse con el mecanismo y evitar accidentes.
Estos dispositivos se pueden comprar online en tiendas especializadas, plataformas de e-commerce y sitios de productos de salud o higiene íntima. También comenzaron a aparecer en farmacias y locales de artículos para viajes o actividades al aire libre.
Los precios varían según el material y el formato, los modelos reutilizables suelen ser más duraderos, mientras que los descartables se venden en packs para uso ocasional.
