El conflicto salarial en el transporte público del Gran Resistencia volvió a encender las alarmas tras la confirmación de que las empresas del sector aún adeudan cerca del 50% de los salarios a sus choferes. La Unión Tranviarios Automotor (UTA) Chaco advirtió que, si no se cancela la totalidad de los haberes antes del jueves, habrá un paro que paralice el servicio urbano e interurbano.
Raúl Abraham, secretario general del gremio, detalló que las compañías TCM y Ersa abonaron sólo una parte de los sueldos la semana pasada y que el pago completo sigue pendiente. “Los trabajadores necesitan cobrar el sueldo completo porque tienen compromisos. No pueden seguir esperando”, afirmó con firmeza.
En el centro de esta crisis está la difícil situación financiera que atraviesan ambas empresas. A fines de 2025, habían acordado una reducción temporal del salario básico, de 1.300.000 a 1.200.000 pesos, para evitar despidos. Este pago se dividió en un esquema mixto: 1.200.000 pesos remunerativos más 100.000 pesos no remunerativos con fecha de pago el 18 de cada mes. Sin embargo, en enero, sólo se liquidó un millón de pesos, lo que agravó la tensión.
Además, Abraham confirmó que se registraron suspensiones dentro de las compañías y que, para mitigar el impacto, en algunos casos se adelantaron o reprogramaron vacaciones, evitando que los trabajadores quedaran sin ingresos por períodos prolongados. “La responsabilidad no es de los trabajadores. Necesitamos certezas y una respuesta concreta”, recalcó, apuntando también al Estado provincial como responsable del servicio.
El gremio espera que el pago total se efectúe antes del miércoles. De lo contrario, anunció que el jueves se pondrá en marcha una medida de fuerza que dejaría sin colectivos a miles de usuarios del Gran Resistencia y localidades cercanas.
La crisis del transporte en Chaco y la inacción de Zdero
Este conflicto salarial forma parte de una problemática más amplia que afecta al sistema metropolitano de transporte. A finales de 2025, la Cámara de Empresas de Transporte Automotor del Chaco (CETACH) alertó que el sistema estaba “al borde del colapso”, debido a una caída cercana al 50% en los subsidios provinciales respecto del año anterior, junto a un fuerte aumento de los costos operativos. Además, el sindicalista apuntó al rol del Estado provincial, encabezado por Leandro Zdero, como poder concedente del servicio.
Además, la cantidad de pasajeros mensuales se redujo drásticamente, pasando de aproximadamente 1,5 millones a 700 mil, generando un desequilibrio financiero que repercute directamente en la capacidad de las empresas para abonar los salarios a sus empleados.
