Nuevo mural del Papa Francisco en el Subte: dónde está y por qué emociona a Buenos Aires

En el primer aniversario de su fallecimiento, Subterráneos de Buenos Aires presentó una obra en mosaico veneciano de la artista Nora Iniesta en la Línea A. "Francisco fue el Papa que viajaba en subte", recordaron desde la empresa.

21 de abril, 2026 | 10.42

Este 21 de abril, a un año de la muerte de Jorge Mario Bergoglio, la red de subterráneos porteños sumó un nuevo tributo al Papa argentino. La estación San José de Flores de la Línea A amaneció con un mural de 2,54 metros de ancho por 1,70 de alto en su hall de entrada, justo frente a la basílica donde el joven Bergoglio, tras una confesión, decidió abrazar su vocación religiosa.

La obra, titulada "Homenaje", fue realizada por Nora Iniesta, artista plástica declarada Ciudadana Ilustre de Buenos Aires y con muestras en París, Venecia, Seúl y Nueva Delhi.

Iniesta, que ya tiene un mural de la bandera argentina en la estación Belgrano de la Línea E, utilizó la técnica de mosaico veneciano para retratar al Papa con su característica expresión de cercanía.

"Que el usuario cotidiano lo recuerde siempre"

En la inauguración, que contó con la bendición del párroco Martín Bourdieu, el presidente de Subterráneos de Buenos Aires (SBASE)Javier Ibáñez, destacó la elección del lugar: "Francisco fue el Papa que viajaba en subte, que era cercano a la gente, un símbolo de humildad y austeridad. Por eso decidimos homenajearlo en esta estación, en el barrio de su infancia, para anclar su figura en la ciudad a la que le dedicó su vocación y compromiso".

Por su parte, Iniesta explicó su motivación: "Decidí hacer esta obra porque me parece importante que exista en la Ciudad de Buenos Aires una imagen artística que rinda homenaje a nuestro querido Papa argentino. La memoria no debe faltar nunca. Y dónde mejor que en esta estación, para que el usuario cotidiano del Subte lo recuerde y lo tenga presente siempre".

Otras obras que ya estaban en la estación

No es el primer homenaje a Francisco en San José de Flores. Desde hace 10 años, los pasajeros también pueden ver dos piezas alusivas al Olivo por la Paz: una escultura de plata forjada y cincelada a mano por Adrián Pallarols (encargada por el propio Papa para el Primer Partido por la Paz en Roma), y un olivo de acero de 2,10 metros de alto por 4,20 de ancho realizado por Julio Lavallén, que representa un cielo azul con un árbol en tres niveles de profundidad.

Con este mural, la red de subterráneos busca mantener viva la memoria del pontífice argentino, que nunca cortó el vínculo con su ciudad natal. Para los miles de usuarios que pasan a diario por la estación, la imagen de Francisco quedará ahora anclada en el viaje cotidiano, entre el bullicio de los trenes y el silencio de la basílica vecina.