La Sociedad Argentina de Nutrición (SAN) habló sobre un problema que afecta a gran parte de los argentinos: el consumo excesivo de sal. La organización sin fines de lucro brindó cinco tips con el fin de que quienes lo necesiten puedan vencer esta "adicción", y así prevenir problemas de hipertensión y cardiovasculares.
Para la SAN, la conducta se puede modificar, y es en este sentido, que indican en un artículo dedicado al consumo excesivo de sal: "Ingerir alimentos con mucho sodio o agregarle siempre una pizca de más de sal a las comidas es una conducta frecuente que conlleva un gran perjuicio para la salud, pero reeducarse hacia un consumo responsable es posible, aseguran los profesionales".
Es un hecho que, "en la Argentina, al menos un 34% de las 9 de cada 10 personas que chequean su presión arterial tuvieron resultados por encima de los valores recomendados, y los mayores de 64 años son el grupo más afectado por la hipertensión, con un 62% de casos". Desde SAN explican que es por eso que se aprobó tiempo atrás la Ley Nacional Nº 26.905, que regula la ingesta de sodio con la disminución de este en alimentos procesados y la eliminación de saleros en las mesas de restaurantes.
5 tips para reducir el consumo de sal
Sobre este problema, la Dra. Zulema Stolarza, Presidente de la Sociedad Argentina de Nutrición, sostiene: "Si bien moderar la utilización de la sal en la dieta cotidiana debe ser un proceso paulatino y es una decisión que requiere voluntad y constancia, acarrea grandes beneficios para la salud". En este sentido, desde SAN compartieron cinco tips para reducir el consumo de sal:
- Espaciar el consumo de alimentos procesados ricos en sodio como embutidos, quesos y conservas.
- Utilizar menos cantidad de sal al cocinar en casa.
- No añadir sal extra a los platos servidos.
- Reemplazar la sal por especias y hierbas aromáticas, por ejemplo, si se come afuera, pedir un menú bajo en sodio.
- Evitar los productos enlatados y reemplazarlos por opciones naturales.
Mejorar el vínculo con la comida es un proceso, que, como tal, requiere de paciencia y constancia. Si bien no se trata de un cambio de un día para el otro, el tener conductas saludables como reducir el consumo de sodio, es la garantía de un organismo libre de problemas o, al menos, con la menor cantidad posible y la fuerza suficiente para afrontar los que surjan.
