"El olvido es la única venganza y el único perdón". Esta frase es una de las sentencias más citadas del reconocido escritor Jorge Luis Borges, y su contexto es fundamentalmente ético y filosófico. No pertenece a un poema de métrica rígida, sino que aparece en sus reflexiones sobre la memoria y la identidad.
La frase aparece de forma casi idéntica en su relato corto "Fragmentos de un evangelio apócrifo", incluido en el libro Elogio de la sombra (1969). En este texto, Borges juega a redactar una serie de bienaventuranzas al estilo bíblico, pero pasadas por el tamiz de su propia filosofía.
El versículo exacto dice: "No te vengarás, porque el olvido es la única venganza y el único perdón."
El trasfondo filosófico
Para Borges, el concepto del perdón era problemático. Él argumentaba que el perdón humano suele ser un acto de superioridad intelectual o de orgullo ("yo soy tan bueno que te perdono"). Por el contrario, el olvido es un proceso natural y absoluto:
Como venganza: Borges sostenía que el mayor castigo para un enemigo no es el odio (que es una forma de memoria y vínculo), sino la indiferencia. Al olvidar a quien nos dañó, esa persona deja de existir en nuestro universo personal. Se le quita la importancia de ser recordado.
Como perdón: Si recordamos una ofensa, el perdón es incompleto porque la herida permanece abierta en la memoria. El olvido es el único perdón real porque borra la falta; si no hay recuerdo del daño, la reconciliación es total y automática.
La conexión con su obra
Esta idea se conecta con uno de sus personajes más famosos: Funes el memorioso. Funes es un hombre que no puede olvidar nada y, por lo tanto, no puede pensar (porque pensar es abstraer, es decir, olvidar diferencias).
Borges veía en la memoria una carga y en el olvido una liberación. En diversas entrevistas, como las que dio a Joaquín Soler Serrano o a Jean de Milleret, Borges insistía en que nuestra identidad es nuestra memoria, pero nuestra paz depende de nuestra capacidad de olvidar.
Quién fue Jorge Luis Borges: el escritor argentino más universal
Jorge Luis Borges nació en Buenos Aires en 1899 y murió en Ginebra en 1986. Es considerado el escritor argentino más influyente del siglo XX y una de las figuras clave de la literatura universal. Su obra transformó para siempre el género del cuento y el ensayo, fusionando la metafísica, los laberintos, los espejos, las bibliotecas infinitas y el concepto del doble.
Aunque nunca escribió una novela, sus cuentos breves —como "El Aleph", "La biblioteca de Babel", "Funes el memorioso" y "El Sur"— lo convirtieron en un referente del realismo mágico y la literatura fantástica. Su estilo es único: preciso, erudito, con una mezcla de prosa poética y rigor filosófico. Borges manejaba con la misma soltura la mitología nórdica, la filosofía oriental, la literatura inglesa y los clásicos argentinos.
Ciego desde los 55 años, Borges reinventó su oficio y siguió escribiendo y dictando conferencias hasta el final de sus días. Fue director de la Biblioteca Nacional Argentina y profesor universitario. Su obra fue traducida a decenas de idiomas y le valió premios internacionales, aunque el Nobel de Literatura siempre le fue esquivo. Hoy, su legado sigue vivo en cada rincón del planeta, y sus frases y cuentos son patrimonio cultural de la humanidad.
