El crimen de Kim Gómez sigue generando conmoción e indignación en todo el país a más de un año del brutal asesinato. Ahora, el menor de edad involucrado en el caso -inimputable para la Justicia- volvió a la Escuela Secundaria N° 41 de Abasto, en el Partido de La Plata, de acuerdo al proceso de reinserción que se encuentra en desarrollo.
La decisión no pasó inadvertida en el colegio, ya que las familias pertenecientes a la comunidad educativa realizaron fuertes reclamos por el regreso del adolescente.
Cabe remarcar que los padres de los alumnos denunciaron también situaciones que ocurrieron en el interior de las aulas y generaron temor entre las y los chicos. Entre ellas, señalaron la difusión de videos del crimen por parte del joven y presuntas conductas intimidatorias.
La medida que resolvió la Justicia
En función de las denuncias, la Justicia resolvió que el adolescente de 15 años continuará su educación bajo la modalidad virtual. La medida se tomó en las últimas horas, después de la creciente preocupación en la comunidad educativa.
Según denunciaron los padres de sus compañeras y compañeros, el adolescente habría compartido videos relacionados con el crimen de la pequeña niña de 7 años y se sumaron versiones sobre posibles amenazas que habría perpetuado a través de las redes sociales. Otras familias incluso remarcaron que el menor habría ingresado drogas a la escuela.
Antes de que trascendiera la decisión de la Justicia sobre la modalidad virtual que adoptará el joven, el conflicto había derivado en el ausentismo generalizado de alumnos en las aulas. Frente a ello, los padres exigieron medidas concretas para garantizar la seguridad de los estudiantes y sobre todo, mayor claridad sobre el proceso judicial que tiene como protagonista al chico de 15 años que asistía al colegio.
El debate judicial que atraviesa el caso Kim Gómez
El adolescente tenía 14 años al momento del crimen, por lo que fue considerado inimputable por la jueza María José Lescano, quien dispuso su permanencia en un instituto de menores por dos años.
La decisión fue criticada la fiscal Carmen Ibarra, quien había solicitado una medida más contundente al considerar que el joven representaba un verdadero riesgo para terceros.
Sin embargo, la causa avanzó únicamente contra su cómplice, Tobías Godoy, quien fue condenado en el 2026 a más de 23 años de prisión por el homicidio.
La reciente resolución judicial busca descomprimir la tensión generada en la comunidad educativa por la presencia del joven involucrado, pero no logró frenar la movilización ya convocada por las familias para el próximo viernes.
