Ráfagas de 50 kilómetros por hora y un combate cada vez más difícil: así siguen los incendios en Chubut

Los incendios en Chubut, que ya arrasaron 50 mil hectáreas, se reactivaron con ráfagas de hasta 50 km/h que dispersan pavesas y generan nuevos focos. La esperada lluvia sería insuficiente para contener las llamas, que amenazan áreas pobladas.

10 de febrero, 2026 | 14.33

Los incendios forestales en la provincia de Chubut mantienen un comportamiento extremo y activo, alimentados por ráfagas de viento que superan los 50 kilómetros por hora. Este factor climático, sumado a la geografía compleja, ha dificultado severamente las tareas de contención en los dos grandes frentes de fuego que ya han consumido aproximadamente 50 mil hectáreas de bosques nativos, forestaciones y estepa.

El escenario, lejos de mejorar, se ha vuelto más complejo. Los fuertes vientos no solo avivaron las llamas, sino que dispersaron pavesas a larga distancia, generando nuevos incendios en sectores que se creían contenidos. Las densas columnas de humo han limitado en varios momentos el trabajo de los medios aéreos, vitales en esta emergencia.

Vientos vs. lluvias: un pronóstico que desalienta

Mientras se esperaban lluvias para este martes, el pronóstico de vientos fuertes y constantes opaca cualquier optimismo existente en la región. Combatientes que trabajan en la zona fueron claros: “Las ráfagas de 50 kilómetros por hora indican que el fuego avanza a esa velocidad, es imposible alcanzarlo y detenerlo”.

Además, anticipan que los milímetros de lluvia pronosticados serán insuficientes. “Si llueven 30 milímetros, como se había anticipado inicialmente, y el viento está en calma, el panorama sería distinto pero con estas condiciones, anticipamos que el fuego mantendrá su actividad por tiempo indeterminado”, afirmaron los brigadistas. La lluvia solo serviría para enfriar áreas no afectadas, sin detener el avance principal.

Estrategia de combate: helicópteros y refuerzos en terreno inaccesible

Ante la propagación del fuego a sectores de difícil acceso por tierra, la estrategia se ha redefinido. Los brigadistas están siendo trasladados en helicópteros del Plan Nacional de Manejo del Fuego y del Ejército Argentino directamente a las “zonas calientes”.

Dentro del Parque Nacional Los Alerces, el combate se concentra en las zonas Norte y Centro, con la participación de más de 200 personas. El operativo es coordinado entre la Administración de Parques Nacionales (APN) y la Agencia Federal de Emergencias (AFE), sumando un total de 278 efectivos en el área protegida.

En territorio provincial, otros 300 brigadistas continúan trabajando. La situación es particularmente crítica en Villa El Blanco, cerca del Lago Cholila, donde los equipos de emergencia reforzaron los perímetros de seguridad alrededor de las viviendas ante el avance visible de las llamas. De manera paralela, en la desembocadura del Río Tigre, terrenos inaccesibles con fuertes pendientes obligan a que integrantes de la Brigada Nacional Sur sean helitransportados para realizar tareas de control con herramientas manuales.

Con un operativo que supera los 500 combatientes en total y a la espera de un cambio climático decisivo, las comunidades y los equipos de emergencia se preparan para más jornadas críticas en una batalla que el viento ha vuelto a encender.